Lucas Pérez decidió volver al equipo de su tierra. Que una decisión tan normal nos pareciera tan estrafalaria solo tiene una explicación: la industria del fútbol está muy pasada de vueltas.
Que el Mundial se celebre en Catar es una desfachatez. Que se juegue ahora, un bochorno. Este es un calendario de adviento particular. Cada día, una reflexión.
El VAR representa la mayor sacudida al producto desde la sanción del pase al portero. El invento ralentiza el juego, congela los latidos y alimenta la desazón del aficionado.
Ver a Cristiano en chándal es recibir una lección impresionante: el mundo es un lugar finito y algún día se acabará para nosotros o, lo que es más gordo, se acabará también para Cristiano.