Qué sentido tiene el destino. Qué sentido tiene el fútbol. Qué sentido tiene Pau Cubarsí, tu villano favorito, el único verdugo al que darías un abrazo.
Olise es un misterio. Una extrañeza. Y está bien que sea así. Por fin, alguien que le da la vuelta a las cosas: los raros de la clase son los que molan.
Cuarenta años de una espina clavada en la memoria del fútbol español se citan en Los Ángeles, donde una nueva generación busca reescribir el destino que Pfaff truncó en Puebla.
No se llama Haaland. Ni Mbappé. Ni Lamine. Pero cuatro partidos en un Mundial le han bastado para conseguir aquello que solo parece reservado a unos pocos elegidos.