El primer club alemán que conquistó la remozada Champions fue un recién llegado a la élite. El Borussia Dortmund se ganó para siempre un sitio entre los más grandes.
Messi construyó su inmensa figura a partir de los hechos, no de las palabras. Un hombre tímido que se juró decir todo lo que tuviese para decir, siempre, con la pelota en los pies.