Olise es un misterio. Una extrañeza. Y está bien que sea así. Por fin, alguien que le da la vuelta a las cosas: los raros de la clase son los que molan.
Cuarenta años de una espina clavada en la memoria del fútbol español se citan en Los Ángeles, donde una nueva generación busca reescribir el destino que Pfaff truncó en Puebla.
No se llama Haaland. Ni Mbappé. Ni Lamine. Pero cuatro partidos en un Mundial le han bastado para conseguir aquello que solo parece reservado a unos pocos elegidos.
Solo una persona en el mundo puede decir que dio la asistencia del último gol que marcó el legendario Matt Le Tissier en su carrera. Esa persona es Jacinto Elá. Y nos ha escrito este texto para recordar ese momento.
El equipo canadiense logró la medalla de oro en los Juegos de 1904 celebrados en Sant Louis (Estados Unidos) y se erigió en uno de los primeros triunfadores del fútbol como disciplina olímpica.