Perseguido eternamente por muchas etiquetas manidas, desde la de 'enfant terrible' hasta la de heredero de Zidane, él prefirió una carrera de destellos.
Lejos de los focos, ya se puede recordar cómo inspirará a los que lleguen. Siempre estará Franck Ribéry presente en aquellos que ganen la línea de fondo.