Tres silbidos y las futbolistas enfilan en túnel de vestuarios. La primera jornada de la fase de grupos ha tocado a su fin y el destino de todas ellas comienza a definirse. Ya no hay más debuts. La alegría de pisar por primera vez el césped se desvanece, dejando paso a sentimientos más característicos de este tipo de torneos, como la presión, el nerviosismo y la concentración. Los grupos comienzan a moldearse con los primeros resultados y el fútbol se convierte en el día a día en Inglaterra. Esto solo empieza y para muchas selecciones se trata del inicio del fin. Una aventura que dinamitará en unos pocos días, cuando tengan que regresar a sus casas. Para otros combinados, este es el principio del camino hacia la gloria. Objetivos tan únicos como compartidos. Y solo llevamos un partido.

En el grupo A, Inglaterra y Noruega lograron sortear sus primeros duelos. Las anfitrionas achacaron los nervios frente a la correosa Austria y solo un gol de Mead logró hacer sonreír a la hinchada local sobre el siempre especial césped de Old Trafford. No obstante, el cuadro que impuso su ritmo en este primer grupo fue Noruega. Las nórdicas llegaban a la cita con la espina de no levantar la copa desde hace cerca de 30 años. Si a ello le sumamos que se enfrentaban a una selección debutante, el pescado estaba prácticamente vendido. Golearon sin piedad alguna y fueron muy superiores a las norirlandesas. Sin embargo, estas vieron como Nelson marcaba el primer gol de Irlanda del Norte en una Eurocopa a sus 37 años y las penas fueron menos penas.

El grupo al que pertenece nuestra selección arrancó con misterio. Finlandia se adelantaba a España a los 50 segundos de partido. Por si fuese poco la lesión de Jenni, Salma y Alexia, encima tocaba remar a contracorriente. La fortuna es que la selección de Vilda es de alta definición. Con tres testarazos y una pena máxima, la ‘Roja’ logró darle la vuelta al marcador y permitir que Putellas se marchase de Inglaterra con una última alegría. No obstante, la competencia en el grupo llegó por parte de las germanas. Alemania es un rodillo como bien se encargó de demostrar con los cuatro goles que endosó a Dinamarca. Esas son sus cartas, siempre boca arriba, y con estas quiere regresar a un trono que, por historia, les pertenece.

 

El segundo round ya está por empezar. Y el K.O. de la mitad de los combinados, a la vuelta de la esquina

 

El tercer grupo de esta Eurocopa de 2022 finalizó en tablas. “Portugal puede dar la sorpresa, porque están trabajando muy bien”, nos decía ‘Pauleta’ Domínguez, futbolista del Benfica, semanas atrás. Y el país vecino debutó con un meritorio empate frente a Suiza. Y eso que empezaron perdiendo. A los cinco minutos ya caían por 0-2, lo que no antojaba un futuro demasiado halagüeño para la selección que llegó a la cita tras la descalificación de Rusia. En la segunda parte, sin embargo, cambio de paradigma. En tan solo siete minutos, Portugal firmó las tablas en un marcador que ya no se modificó más. Así pues, el empate lo dejaba todo de cara para que Países Bajos o Suecia diesen un golpe sobre la mesa, pero las tablas entre las dos cabezas de cartel dejaba abierto el destino del grupo, hasta la fecha, más competido.

Las últimas en saltar al ruedo fueron las selecciones enviadas al grupo D. El Bélgica-Islandia y el Francia-Italia fueron como el día y la noche. En el primer encuentro, soporífero donde los haya, ambas selecciones se limitaron a tantearse y las ocasiones brillaron por su ausencia. Solo un penalti errado por las islandesas en la primera mitad dio algo de emoción al partido. En la segunda parte cayeron los goles. El de Islandia, en un buen remate. Bélgica restó el golpe desde los once metros y, a partir de ahí, tregua. Todo lo contrario se vio en el Francia contra Italia. El cuadro de Corinne Diacre fue un ciclón que se llevó por delante a Italia. La primera mitad acabó con una manita a favor de ‘Les Bleues‘ y los rostros cariacontecidos de las transalpinas. Ya, en la segunda parte, las vecinas de arriba aflojaron el pie del acelerador e Italia anotó el gol del honor.

Y con ello, la primera jornada se despidió de la Eurocopa y arrancó el ecuador de la fase de grupos en el grupo A con la escandalosa victoria de Inglaterra sobre Noruega, pero no nos anticipemos. Las presentaciones ya se habían hecho y los objetivos de cada una de las selecciones había quedado patente en estos primeros compases del campeonato de Europa. Las redes sociales ardían frente al espectáculo francés, el poderío alemán y la resurrección española. La emoción continúa por todo lo alto cuando las selecciones se encaminan al partido más importante de la fase de grupos. La segunda jornada del campeonato suele cerrar el destino de dos de los conjuntos del grupo y suele dejar abierto el devenir de las otras dos selecciones restantes.

No hay más misterios. Europa ya conoce las cartas de cada uno de los combinados que buscarán la corona. Y a pesar de que estas se pueden combinar para exprimir todo el rendimiento, como si de un juego de rol se tratase, los nombres de las protagonistas ya están sobre la mesa de juego. Seleccionadores y seleccionadoras ya han jugado su primera mano en una ronda mayormente frenética y encaminan la segunda jornada del torneo. Algunas, con ases en las mangas. Otras, a tumba abierta y sacando todo el músculo posible con el objetivo de intimidar a futuras rivales. El fútbol vive en Inglaterra uno de los torneos más esperados del panorama y, ninguna de las selecciones que trabajaron por llegar quieren volver a casa a las primeras de cambio. Pero el segundo round ya está por empezar. Y el K.O. de la mitad de los combinados, a la vuelta de la esquina.

 


SUSCRÍBETE A LA REVISTA PANENKA


Fotografía de Getty Images.