Por más que chocar con él sea irse contra la columna del parking, en algún instante, por algún motivo, Borja Iglesias volverá a sonreír, y tú recordarás a tus colegas.
El holandés lleva tanto tiempo cumpliendo con su rol que no hay que descartar que si algún día su entrenador le ofrece la titularidad la rechace con educación.
El holandés lleva tanto tiempo cumpliendo con su rol que no hay que descartar que si algún día su entrenador le ofrece un puesto en el once lo rechace con educación.
Cada vez pedimos más a los goleadores que, aparte de meter el balón en la portería, sean capaces luego de ofrecer un festejo a la altura de las circunstancias.
Existen tantos ídolos como personas que los adoran. Hubo un Ronaldinho para mí y otro para ti. Hubo un Zidane para ti y otro para mí. Y hubo un Maradona para Sorrentino.
Diez años después de su lanzamiento, 'Frases de fútbol' ha vuelto a editarse. Charlamos con su autor, Miguel Gutiérrez, el hombre que le robó la libreta a Van Gaal.
Un futbolista puede salir de la enfermería, puede reaparecer tras una sanción o puede recuperar la titularidad, pero no puede detener jamás su decadencia.
El personaje de Santiago Muñez, ídolo inesperado del Newcastle en la película en '¡Goool!', provocó que mucho críos, antes de soñar con ser futbolistas, soñaran con ser delanteros.