Algún día estaría bien preguntarles a los madridistas por qué no dejan de ganar, y que estos contestaran, sinceros, que es que se sienten campeones, y los campeones, que ellos sepan, no pierden.
Mucho antes que el culebrón de Mbappé, exisitó el culebrón de Cesc, un jugador que es recordado en el Camp Nou, sobre todo, por lo mucho que se deseó que lo pisara.
Mapi León se ha especializado en marcar desde lejos. Se atreve, lo intenta y acierta. ¿El secreto? Su confianza y su estado de ánimo, limpios y sin un rasguño.
En una misma semana, Erling Haaland y Jorge Molina han sido noticia. Más allá de compartir posición, no podrían vivir en polos más opuestos. Pero el fútbol los necesita a ambos.
Messi ha vuelto a caer en la Champions. Por primera vez, sin embargo, entendemos ese revés como un giro previsible, y el escozor es distinto, porque encaja en el guion.