Existen tantos ídolos como personas que los adoran. Hubo un Ronaldinho para mí y otro para ti. Hubo un Zidane para ti y otro para mí. Y hubo un Maradona para Sorrentino.
Fernán Gómez asegura en sus memorias que casi ni le dejaban jugar al fútbol de mal que lo hacía. Pero para no quedar al margen, decidió que se haría directivo.
Filipino con ascendencia vasca, Juan de Garchitorena fue un hombre que disfrutó de la vida. Primero como jugador del Barça y más tarde como actor en Estados Unidos.
El personaje de Santiago Muñez, ídolo inesperado del Newcastle en la película en '¡Goool!', provocó que mucho críos, antes de soñar con ser futbolistas, soñaran con ser delanteros.
El fútbol se está convirtiendo en un deporte de trincheras y los que vienen con su pantone de matices te complican la vida. Luis Enrique es un personaje con grises, nada más real, nada más incómodo.