El fútbol cuenta relatos para hacernos entender el mundo. En Berna transcurrió uno de esos cuentos. Y Maximilian Wilhelm Morlock fue quien lo protagonizó.
El atacante argentino, de esos jugadores bonitos que te embelesan, no chuta el balón, le susurra; no orienta el cuerpo, se acurruca; no marca, muerde como un vampiro.
En 'Football. Art. Icons. In that order', la palabra y el arte se dan la mano para destacar algunas de las frases más memorables de los protagonistas del fútbol.
El técnico mexicano, que deja perlas en las ruedas de prensa, afronta otra aventura después de haber salvado a Zaragoza y Espanyol y de rozar el milagro con el Leganés.