El mito de la Juventus ha cumplido 47 años. Para muchos delanteros y aficionados rivales, durante algunos años, su rostro daba tanto miedo como un callejón sin salida.
La ciudad de Turín acoge el derbi más antiguo de Italia. Un partido donde si ganas no solo consigues la victoria, sino también reivindicar una condición social.
El atacante argentino, de esos jugadores bonitos que te embelesan, no chuta el balón, le susurra; no orienta el cuerpo, se acurruca; no marca, muerde como un vampiro.