Por más que chocar con él sea irse contra la columna del parking, en algún instante, por algún motivo, Borja Iglesias volverá a sonreír, y tú recordarás a tus colegas.
El público se ha convertido en parte del espectáculo y, en tanto que factor determinante para el resultado de un partido, un actor más, de importancia comparable a la de cualquier futbolista.