El portero de Países Bajos, el jugador más alto del Mundial, trae consigo una de esas historias humanas que hacen de esta competición algo tan especial.
La mayor sorpresa de la historia del Mundial se escribió en 1950: Estados Unidos, con una selección amateur, venció a Inglaterra con un tanto de Gaetjens.
La estrategia es perfectamente realista; tiene todo un siglo para desarrollarse. En un país de perspectiva milenaria, el tiempo se ha aliado con el balón.
Este Mundial será seguramente la última oportunidad de Messi para alzarse con el trofeo más deseado y nos ponemos a imaginar qué podría suceder si lo consigue.