Los jugadores se acercaron a la grada y celebraron el pase también con los vecinos de los bloques que hacen de fondo, allí donde el estadio se mezcla con el barrio.
Rememoramos uno de los mejores partidos de Aimar con el Valencia. Un tanto mítico en Tenerife que marcó la carrera del futbolista… y que fue clave para la consecución de la liga de 2002.
En el Rayo no hay estrellas solitarias: hay compañeros que se buscan cuando marcan, que se levantan cuando caen y que celebran los goles como si se abrazaran en el portal de su casa.
Antes de cada partido del Real Betis, el teléfono de Álex suena siempre en el mismo instante. Durante muchos años al otro lado estaba su padre, Manuel. Hoy ya no.
Aunque cueste que aparezcan en los medios o las redes, son muchos los jugadores de fútbol que tienen que compaginar su pasión por el balón con un oficio, porque la primera no les da para vivir.
Ese 21 de junio de 1997 no se cerró un estadio. Se puso fin a un sentimiento. Revivimos el último día de Sarrià como feudo, casa y refugio del RCD Espanyol.