Ver a Cristiano en chándal es recibir una lección impresionante: el mundo es un lugar finito y algún día se acabará para nosotros o, lo que es más gordo, se acabará también para Cristiano.
Está por ver hasta dónde es capaz de llegar este Arsenal, pero no se puede negar que Mikel Arteta, en su primer proyecto, está levantando todo un rascacielos.