Sandro Mazzola, leyenda del Inter de los 60, responde a nuestras preguntas mientras recuerda los tiempos en los que el equipo de Helenio Herrera conquistó Europa.
Hay dos formas de interpretar el fútbol: creer que es más que un deporte o no. Quizás nos vendría bien un poco de humor para subrayar que este juego es, ante todo, un absurdo.
El juicio popular sobre el rendimiento de Raphinha parece empapado del recuerdo de un futbolista irremplazable como lo fue ese Ronaldinho que cambió la historia del Barça.
Máximo goleador de la Bundesliga, los goles de Niclas Füllkrug con el Werder Bremen alimentan, además de su casillero, una sospecha sobre las viejas y las nuevas costumbres del Bayern.
Son los tréboles de cuatro hojas de este deporte y están presentes en la mayoría de clubes humildes. El U. D. Torrecera, sin ir más lejos, se sostiene gracias a su labor desinteresada.
El West Ham juega hoy su quinta semifinal europea. La primera, hace 58 años ante el Zaragoza, fue la antesala de la Recopa ganada por Moore, Peters, Hurst y compañía.