El 6 de septiembre de 2015, Islandia se clasificó por primera vez para la fase final de una Eurocopa. El 22 de junio de 2016, Islandia alcanzó por primera vez los octavos de la competición europea más prestigiosa a nivel de selecciones. El 27 de junio de 2016, Islandia pasó por primera vez a los cuartos de ese mismo torneo. El 9 de octubre de 2017, Islandia consiguió por primera vez un billete para jugar la Copa del Mundo.

En apenas tres años, la historia futbolística de una pequeña isla con poco más de 300.000 habitantes se ha acelerado vertiginosamente, llenándose de ‘primeras veces’, hasta elevarse hasta cotas insospechadas. Es como si este país nórdico se hubiera hecho maduro de golpe: acumulando tantas gestas en tan poco tiempo, ya nadie duda que lo que mueve a los islandeses no es un sueño, sino más bien un proyecto de vida. Han venido para quedarse.

Acompañado por su aura de ‘matagigantes’ y una forma de celebrar las hazañas que se hizo viral hace dos veranos, el combinado vikingo lleva tantas sorpresas encadenadas que el planeta ya no le observa con la misma fascinación de antaño. Esto, de hecho, es lo mejor que le puede pasar a Islandia: que deje de estar de moda. Solo así el más imposible de los retos se habrá hecho realidad, porque significará que el equipo se habrá mimetizado con el paisaje, es decir, estará asentado (¡increíblemente!) en el primer escalón del fútbol internacional.

 

 

EL DATO DE ISLANDIA

EL PERFIL DE ISLANDIA

EL RECUERDO DE ISLANDIA

ESTE 2018, ISLANDIA HA SIDO NOTICIA POR…