Se acabó. Algo más de cuatro años tenemos que volver a esperar para la próxima cita mundialista, esa que tantas incertidumbres provoca. Ha sido un Mundial maravilloso, aunque esto lo decimos en cada uno, en el que las históricas selecciones han sufrido duras derrotas y otras por las que apenas se apostaba han dado la sorpresa. ¡Larga vida al Mundial!

1. Croacia y Bélgica cumplen

Al inicio del Mundial ambas selecciones estaban señaladas como posibles sorpresas, pero lo mismo había sucedido en torneos atrás y ninguna había cumplido las expectativas. Cuánto se había hablado de la generación belga y su hype, cuánto se había hablado de que esta sería la última gran oportunidad para Rakitic, Modric, Mandzukic, Perisic, Lovren o Subasic. Y sí, esta vez tanto Bélgica como Croacia han superado toda expectativa, nadie los daba como terceros y segundos del Mundial. Bélgica ha celebrado por todo lo alto su tercer puesto, es maravilloso mirar más allá del simple análisis del triunfo o el fracaso. Triunfar también significa hacer un gran papel, superar los límites más allá de conquistar el trofeo. Sobre Croacia qué vamos a decir, tenían la difícil tarea de superar a la mítica generación de Francia’98 y lo han hecho.

2. Mbappé

El ritmo con el que juega y marcha su trayectoria asusta. La actuación de Kylian Mbappé ante Argentina será recordada como una de las mayores exhibiciones de la historia, jugó a un ritmo que parecía inhumano. Francia lo ha tenido claro durante todo el torneo: balón a Mbappé y que este vuele. El plan ha salido genial, a sus 19 años ya tiene en su palmarés dos Ligue 1, dos trofeos de Copa, un Europeo sub-19, un Mundial y ha sido elegido como mejor jugador joven mundialista. Evidentemente Francia no era solo Mbappé, de hecho Griezmann, Varane, Umtiti o Lloris han estado como mínimo a su nivel. Pero asusta pensar de lo que es capaz este joven genio, tan solo hay que ver sus sonrisas previas a los duelos finales cuando todos sus compañeros estaban serios o rezaban.

3. Han vuelto los nueves

Parecían una especie en extinción, pero los nueves clásicos han vuelto. No solo han regresado mediante notables cifras goleadoras, sino que la influencia que han tenido los delanteros en sus selecciones ha sido tremenda. Harry Kane ha sido el más exitoso de todos, anotar seis goles en siete partidos no es tarea sencilla. Quizá el único pero que se le podría poner es que no sumó más allá de los octavos, e Inglaterra lo necesitó ante Croacia. El torneo de Lukaku ha sido tremendo. No nos vamos a quedar con sus cuatro goles, lo vamos a hacer con todos sus registros en el apartado ofensivo. El belga ha demostrado que es mucho más que un delantero corpulento. En un segundo escalón vamos a situar a Diego Costa, Dzyuba y Cavani. Los tres han realizado un gran Mundial, nadie esperaba lo de Dzyuba mientras que todos esperábamos, al fin, grandes actuaciones de Costa y Cavani con sus selecciones.

4. Los reyes han claudicado

Hace un mes todas las quinielas apuntaban a Messi, Cristiano Ronaldo y Neymar como grandes estrellas del Mundial. Algo lógico tratándose de estas tres bestias y de sus tres selecciones. El torneo de Messi ha sido decepcionante, desde que falló el penalti ante Islandia tan solo frente a Nigeria se mostró a su nivel. Anotó un solo gol, aunque ha sido de los más bonitos. Cristiano no pudo comenzar mejor, sus tres goles ante España lo situaron como el gran futbolista de la primera jornada. Poco a poco se fue apagando, sumó ante Marruecos y desapareció ante Irán y Uruguay. En Neymar la esperanza era máxima, Brasil partía como favorita y él llegaba en una edad idónea para que este fuera su Mundial. Ha aparecido en ocasiones contadas, incluso Coutinho ha sido más decisivo que él. Es posible que sin la lesión sufrida con el PSG hubiera llegado en mejores condiciones.

5. ¿Alguna vez será el Mundial de África?

Ninguna selección africana ha pasado a los octavos de final. Egipto ha sido la que más ha decepcionado. Aunque Salah llegara lesionado, no han sido capaces ni de ganar a Arabia Saudí. Tenían equipo para superar a Rusia. Marruecos no ha realizado un mal Mundial pese a sumar un solo punto; perdieron en el descuento ante Irán y frente a Portugal y España mostraron un digno nivel. Tanto Nigeria como Senegal tenían el pase a octavos en su mano, pero fallaron en el último instante. Musa y Sarr han sido dos de sus grandes figuras -el partido entre Japón y Senegal será recordado como uno de los mejores-. Túnez no lo tenía fácil en un grupo con Bélgica e Inglaterra, ante los ingleses no estuvieron mal pero Lukaku fue demasiado. Al menos vencieron a Panamá.

6. El rodillo alemán

En esta ocasión el rodillo corrió a cargo de México, Suecia y Corea del Sur. Estas tres selecciones fueron superiores a una Alemania desconocida, no olvidemos que defendía título y era candidata a volver a llevárselo a casa. Jamás habían caído en la fase de grupos. La primera mitad frente a México fue una pesadilla, todavía sueñan con las rápidas transiciones mexicanas. En la segunda jornada tiraron de orgullo, y de Kroos, para no caer matemáticamente eliminados ante Suecia. Ahí se podía adivinar el desenlace final, aunque ninguno fuéramos capaces de imaginar una derrota 2-0 contra Corea. Mientras Suecia aplastaba a México, Alemania se hundía ante unos coreanos que vencían con total justicia. Löw tiene materia suficiente de cara a la próxima Eurocopa, no sería extraño que fueran los siguientes campeones de Europa.

7. El torneo de los porteros

Es posible que sea la posición que más haya lucido en el Mundial, incluso por encima de los delanteros que antes hacíamos referencia. La lista de guardametas que se han salido ha sido amplia. Aquí van los más destacados: Lloris, Schmeichel, Subasic, Sommer, Ochoa, Jo Hyeonwoo, Courtois, Pickford. También ha habido errores groseros, como los de Caballero o De Gea, pero en general el nivel bajo palos ha sido tremendo. Si hasta Inglaterra consigue tener un portero que aporte seguridad, cómo no van tenerlo el resto de selecciones. Las tandas de penaltis nos han dejado duelos tremendos, sobre todo ese entre Dinamarca y Croacia. Estamos ya a 16 de julio y aún están Schmeichel y Subasic parando penaltis.

8. Modric-Rakitic

La actuación que han firmado estos dos tipos será recordada por siempre. Croacia era más que Modric y Rakitic, pero si no llegan a estar a este nivel, los croatas jamás habrían llegado a la final. Si Mbappé firmaba una actuación tremenda ante Argentina, la Albiceleste sufrió también el huracán de los dos medios. El futbolista del Real Madrid ha sido elegido mejor jugador del Mundial y la lógica se ha cumplido en un torneo en el que Hazard o Griezmann también eran dignos candidatos. Tan solo se le vio nervioso en los lanzamientos de penalti. La temporada de Rakitic ha sido una locura, ha jugado más que nadie y ha sido transcendental como pocos. Ahí donde estaba el balón estaba el jugador del Barça. Además, no le tembló el pulso en los decisivos penaltis frente a Dinamarca y Rusia. A sus pies.

9. Las lágrimas del debutante

Durante este Mundial hemos visto lágrimas de alegría, tristeza y orgullo. En este último grupo están las de un Román Torres que no se pudo contener cuando sonó por primera vez en la historia el himno de Panamá. Da igual que no ganaran un solo partido, da igual que Inglaterra les venciera 6-1. A veces el resultado es lo de menos, para Panamá era un éxito histórico acudir a la cita mundialista. No olvidemos que los panameños dejaron fuera a los Estados Unidos. Felipe Baloy celebró como si del tanto de la victoria se tratara el único gol contra Inglaterra, perdían 6-0 pero así es como se celebra entrar en la historia de Panamá. Honor máximo a selecciones como la canalera.

10. Rusia sorprendió a todos

¿Al inicio del torneo quién creía que Rusia iba a llegar hasta los cuartos de final? Ni Putin habría apostado por ello. De hecho, muchos analistas daban a Rusia por eliminada en la fase de grupos. De la nada surgieron las actuaciones de Golovin, Fernandes, Dzyuba, y el gran Cheryshev. Su peor día llegó ante Uruguay, pero su defensa sí supo cerrarse y resistir en los octavos contra España. En el deporte muchas veces se habla del término ‘merecer’ para intentar desmerecer triunfos. Esto es lo que le sucedió a Rusia cuando derrotó a España, pero lo cierto es que su gran trabajo colectivo consiguió ese triunfo. En cuartos cerca estuvieron de eliminar a la finalista Croacia. Cuando un mes atrás nadie apostaba por ellos, los dignos anfitriones no disputaron las semifinales de milagro.