Conocemos un poco mejor a un futbolista que no escogió el camino fácil para triunfar y que sin embargo hoy enamora a aficionados y entrenadores de Francia y del resto de Europa.
El brasileño es de esos jugadores de póquer que no necesita gafas de sol, nadie sabe si es un showman que va de aquí para allá o un futbolista certero que se disfraza de excéntrico.