El guardameta español combina errores con grandes actuaciones, tanto en la selección como en el Manchester United, donde salvó los tres puntos ante al Norwich.
El brasileño es de esos jugadores de póquer que no necesita gafas de sol, nadie sabe si es un showman que va de aquí para allá o un futbolista certero que se disfraza de excéntrico.
Perseguido eternamente por muchas etiquetas manidas, desde la de 'enfant terrible' hasta la de heredero de Zidane, él prefirió una carrera de destellos.
Al filo de los 70, Claudio ha fichado por el Watford. A volver a ganar, a volver a perder. Pase lo que pase, desde aquella Premier con el Leicester, se ha situado en el lado bueno de la historia.