Entre 1995 y 1999 fue habitual verlo bajo los palos del Sevilla y una vez retirado, ahí siguió, primero como delegado y más tarde como director deportivo.
Así se gestó la foto de la portada del #Panenka104, una imagen de Quini rematando de volea en El Molinón que nació de casualidad y que acabó convertida en un icono.