"El fútbol aún me llama, aún me llena. Entonces, ¿por qué dejarlo?", acentúa el exjugador del Numancia o del Barça, de 38 años, recién llegado a la Montañesa.
Un futbolista puede salir de la enfermería, puede reaparecer tras una sanción o puede recuperar la titularidad, pero no puede detener jamás su decadencia.
Perseguido eternamente por muchas etiquetas manidas, desde la de 'enfant terrible' hasta la de heredero de Zidane, él prefirió una carrera de destellos.
Os presentamos nuestro sexto título, 'Iker Muniain. Un balón, un escudo, una vida', escrito por Patxi Xabier Fernández y con prólogo de Joaquín Caparrós.