Hace unos días -el 14 de mayo- Emmanuel Macron fue noticia al cumplir su primer año como Presidente de la República. Hasta la llegada al poder, su ascenso fue meteórico: con tan solo 39 años, mucho carisma, empatía y verborrea, se puso pronto a la ciudadanía en el bolsillo. Después también se ha puesto en el bolsillo a Donald Trump y se ha puesto en contra a sindicatos, pensionistas y regionalistas, pero esta ya es otra historia. Hablemos mejor de su pasado, porque el joven dirigente francés también tiene un pasado alejado de los despachos.

Mientras el 9 de junio de 2006 toda Francia lloraba la retirada de Zinedine Zidane, Macron jugaba de lateral izquierdo en la regional francesa. Sí, Macron fue futbolista. En la temporada 06-07 militó en las filas del ENA, un equipo de la regional parisina, de la Ligue Paris Ile-de-France. Contó lógicamente con ficha federativa expedida por la Federación Francesa de Fútbol y esa fue su única campaña futbolística. Su relación con el balón fue efímera y, en 2007, poco después de que lo hiciera Zidane, colgó las botas. Al tiempo que Zizou decidía dedicarse a los banquillos, Macron encaminaba su destino hacia la política. Podríamos concluir que las vidas de dos de las personalidades más relevantes de Francia han seguido trayectorias calcadas tras sus respectivas retiradas, si lo medimos en términos de logros profesionales.

Si en lugar de a la política se hubiera dedicado a los banquillos, se nos ocurre otro paralelismo no menos argumentado. Macron es como Mourinho: llegó joven a lo más alto, no tuvo experiencia como futbolista en la élite… y es demasiado conservador.

 

LA PREVIA DE FRANCIA

EL DATO DE FRANCIA

EL PERFIL DE FRANCIA

EL RECUERDO DE FRANCIA