Olise es un misterio. Una extrañeza. Y está bien que sea así. Por fin, alguien que le da la vuelta a las cosas: los raros de la clase son los que molan.
Recordamos el día en que la Francia de Henry, Trezeguet, Vieira y compañía se vio sorprendida por Senegal. ¿Qué tenía aquella selección para que fuera capaz de ganar a los mejores?
Cruyff, Maradona, Di Stéfano y Pelé cambiaron el fútbol. Zidane, no. Zidane lo hizo bello, escribió un poema épico con él. Y luego se marchó sin dejar una estirpe a su nombre.
Ha pasado una década desde que André-Pierre Gignac, en la cúspide de su carrera, sorprendió a todo el mundo dejando atrás Europa y firmando con Tigres.