El Barça arranca este 2022 como no se recuerda en la última década y media. Sufriendo para ganar, jugando para mejorar y convenciéndose de que lo realmente importante era participar.
Donde hace un año un futbolista con algo de cartel era capaz de sacarle una nómina digna a un club, hoy solo hay ERTEs, reducciones de salario y deudas.