Hablamos de uno de los jugadores más especiales del momento, precisamente porque además de embestir como un toro hacia el espacio, maneja la pelota como si fuera el que torea.
Luis Díaz le concede al germano otra nueva oportunidad, siete años después, de seguir viendo al Liverpool como un conjunto que ensambla enormes jugadores con una idea exigente.
Conocemos un poco mejor a un futbolista que no escogió el camino fácil para triunfar y que sin embargo hoy enamora a aficionados y entrenadores de Francia y del resto de Europa.