Hace 18 meses el fútbol galés recibió uno de los golpes más duros en la historia de la tercera federación más antigua del planeta, solo constituida después de la inglesa y la escocesa. En noviembre de 2011 el seleccionador de Gales, Gary Speed, apareció muerto en su domicilio. Se apuntó al suicidio, algo que conmocionó a todo el Reino Unido, que vio como uno de los suyos decía adios prematuramente. Gary Speed es el jugador de campo con más partidos defendiendo a los dragones y durante unos años fue el futbolista con más encuentros en la Premier, hasta que fue superado por David James en 2010. Así pues, todas las islas británicas lloraron pero el mazazo fue aún mayor en el País de Gales, donde confiaban en que Speed guíase a su selección hacía algún torneo importante.

Con una selección donde ya empezaba a despuntar Bale y con la experiencia de Giggs, los aficionados soñaban con emular a aquella selección del 58. Aquella que, en la única participación en una Copa del Mundo, había conseguido llegar a los cuartos de final y volver a casa solo derrotados por un solitario gol de Pelé. Tras la muerte de Speed, que en diez partidos había empezado a enderezar el rumbo de la selección, el país se sumió en un estado de letargo y tristeza durante todo el 2012. Pero éste 2013 parece que el panorama se ha aclarado y podemos afirmar, sin duda, que es el año de Gales.

La primera gran alegria la dio el Swansea City de Michael Laudrup, con el asturiano Michu al frente. Por todos es conocida la preciosa historia del equipo galés, que tocó lo más alto el pasado 24 de febrero en Wembley cuando se impusó al Bradford City por 0-5 y consiguió el primer título de su historia. Es, a la vez, el segundo trofeo que cruza el puente de Severn, que separa Gales de Inglaterra. El primero fue en 1927, cuando el Cardiff City se llevó la FA Cup a casa. Con los ‘cisnes felices’, aclamados por su forma de jugar, Gales ya se podía dar con un canto en los dientes. Pero aún no había dicho su última palabra en este 2013.

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El Cardiff City, el otro grande del fútbol galés, se proclamó campeón de la Championship, certificando así su regreso a la élite 51 años después. Con un liderazgo inapelable desde el inicio de temporada, el título y el ascenso han sabido mejor con el veterano Craig Bellamy, nacido en la propia ciudad, como estandarte. De esta manera Gales vivirá, en 2013, el primer derby en la Premier League entre sus dos grandes clubes. El South Wales Derby, como es conocido, está marcado por la profunda rivalidad que viven las dos aficiones. La historia cuenta que en 1988 varios aficionados del Cardiff City fueron arrojados al mar por sus rivales o que en 1993 se produjo una auténtica batalla campal donde volaron asientos, cervezas y cualquier objeto pesado entre las dos aficiones que provocó una invasión de campo. A raíz de este altercado la Federación Galesa prohibió la entrada a los aficionados visitantes cuando el Swansea jugaba en campo del Cardiff. Fue la primera sanción de este tipo por parte de una federación en todo el mundo. Arrestos, agresiones y mucha polícia son protagonistas habituales en los últimos derbys.

Por si acaso aún no habían quedado saciados de éxitos y triunfos, Gales ha vuelto a aparecer en el centro del panorama futbolísitco internacional. En este caso no se trata de una alegría colectiva, de un equipo, sino que los honores del éxito los ha saboreado de forma individual el galés más internacional de todos: Gareth Bale. El polivante jugador del Tottenham, nacido en Cardiff, la capital, se ha impuesto a Robin Van Persie y Luis Suárez en la carrera por proclamarse mejor jugador de la temporada en la Premier League. El zurdo consigue así su segundo galardón ya que en 2011 –antes de la muerte de Gary Speed- había logrado impresionar a todo el mundo imponiendosea estrellas consagradas como Carlos Tevez, Steven Gerrard o Wayne Rooney. Además Bale ha de añadir a su premio el distintivo de Mejor Joven del año y a sus 23 años parece atravesar el mejor momento de su carrera deportiva. Los 20 goles en la Premier y su protagonismo en los Spurs de Villas-Boas lo confirman como la pieza más atractiva y cotizada por los grandes en este verano de 2013.

La guinda a este año repleto de alegrías, trofeos y premios para el País de Gales la pone el fútbol modesto. Cardiff City y Swansea City no serán, a partir de la temporada que viene, los únicos representantes del país del dragón en competiciones inglesas. Les acompañará el Newport County. Un modesto club que tiene un apodo curioso. ‘Los exiliados’. El apodo no tiene nada que ver con el hecho de que sean galeses jugando en Inglaterra, sino que les viene desde que tuvieron que jugar los primeros partidos, tras su refundación 1989, lejos de su campo. El círculo se acaba de redondear cuando vemos que el Newport County ganó la promoción al Wrexham, equipo de la ciudad donde se creó la Football Association of Wales.

No todo es positivo y la selección nacional no ha conseguido alcanzar un nivel competitivo suficiente para pelear por un billete para el próximo mundial. Así que la bandera galesa no ondeará en Brasil en 2014, pero si que durante este 2013 todos sus habitantes pueden estar orgullosos de lucir la bandera del dragón rojo. Por el Swansea City, por el Cardiff City, por Gareth Bale o por el Newport County. Y también por Gary Speed.