Se acerca la Eurocopa y las selecciones comienzan a prepararse para el gran torneo del verano. Entre todas las clasificadas, Portugal fue la última en llegar. La guerra entre Rusia y Ucrania dejó a las primeras fuera del certamen. Una vacante quedaba en el aire y fue la selección de nuestro país vecino la que ocupó la plaza por méritos deportivos. Si bien es cierto que de no haberse producido la guerra las portuguesas hubiesen visto la Eurocopa lejos de Inglaterra, también lo es que el crecimiento exponencial del fútbol femenino en Portugal ha sido clave para que hayan llegado hasta las puertas del torneo.

Tras certificarse la clasificación, la ilusión se desató en Portugal. Las futbolistas esperan demostrar cómo el crecimiento de la competición doméstica se refleja en la selección. Por su parte, la afición está ansiosa por descubrirlo. Uno de los clubes responsables de este crecimiento ha sido el Benfica, que aportará seis futbolistas a la convocatoria portuguesa. Para conocer más sobre el fútbol femenino en Portugal, el Benfica y la selección del país que participará en la Eurocopa, en Panenka charlamos de nuevo con Paula Domínguez (Redondela, Galicia, 1997), conocida como ‘Pauleta’, centrocampista española que milita en las filas de las ‘Águilas’.

Hace tres años, en tu primer curso en el Benfica, le ganasteis 32-0 al Pego. ¿Cómo ha cambiado el fútbol portugués desde entonces?

¡Pues ha evolucionado un montón! Pero esto era algo que yo sabía que iba a pasar. Cuando llegué al Braga, o incluso en mi primer año en el Benfica, ya noté que el fútbol portugués estaba en un periodo de adaptación y crecimiento para convertirse en profesional. Ese primer año en el Benfica estábamos en segunda división. La realidad en esa categoría es súper diferente a la que hay en primera. Por aquel entonces, si la primera estaba en periodo de adaptación, la segunda estaba muy por detrás… Sabíamos que iba a ser un año complicado. Sobre todo mentalmente, porque iba a ser muy fácil para nosotras en el aspecto técnico y táctico. Pero teníamos que estar muy concentradas para llegar a las fases finales, competir contra los equipos de primera y ganar la Copa. Y eso lo conseguimos. Al año siguiente, ya vimos que la primera división era muy competitiva. Obviamente hay equipos más potentes que otros, pero sí notamos el cambio de nivel. Ahí podíamos perder puntos contra muchos equipos si no estábamos bien. Y ya, desde entonces hasta este último curso, el fútbol portugués ha crecido mucho. En referencia a la pérdida de puntos, también Sporting y Braga se dejaron muchos por el camino, pero es que equipos que hace dos años no te podían ganar, ahora te complican la vida. A eso me refiero con crecimiento. Hay equipos ahora como Famalicao, Torriense o Maritimos que están apostando y dando buenas condiciones a las futbolistas. Con buenos entrenadores, buenas instalaciones… Eso es muy bueno para nosotras porque crece la competitividad interna y nos permite mejorar. Además que nos ayuda a competir mejor en Europa.

Me quedo con una cosa que has dicho. Equipos que antes ni se acercaban, ahora os quitan puntos u os cuesta mucho más ganarles. ¿Cómo afecta eso al equipo durante el partido?

Cuesta adaptarte, pues ya no sabes qué esperar. Hay equipos que con las mismas jugadoras te complican la vida de un año a otro. Pero eso es porque el club apuesta, les da mejores condiciones, las prepara mejor y eso se nota en el campo. Nosotras, sin embargo, también vemos muchos vídeos y el cuerpo técnico que tenemos hace muy bien su trabajo para que no nos sorprenda tanto. Parece mentira o puede parecer un tópico, pero nosotras preferimos sufrir durante los partidos a ganarlo de forma holgada. Te lo pasas mejor de esa manera. Estamos en un deporte en el que lo bonito es competir y no ganar como si estuvieses jugando a la consola en nivel fácil. A nosotras nos motiva más pensar que el rival nos va a complicar la vida. Nos prepara más otros contextos. Es muy bonito que en el fútbol femenino portugués esté pasando esto.

Llevas ya cuatro años en el Benfica. ¿El club también aumenta la apuesta en el fútbol femenino año tras año o notas lo mismo que cuando llegaste?

¡Para nada! Sin duda el equipo ha ido creciendo. Ya en segunda, teníamos un equipo preparado para competir en primera división. Pero sabía que no podían crear un equipo top desde el primer momento. Yo hablo bastante con los directivos o el vicepresidente y ellos lo explican muy bien. Había que crear un equipo competitivo, pero que tuviese margen de mejora y pudiese ir creciendo con sus logros. Si el proyecto crece, las futbolistas crecen. Yo siempre digo que el Benfica es como un tren que cada vez va por caminos y estaciones mejores. Y si las jugadoras no son capaces de acompañar ese tren, pues se quedan por el camino. Eso nos obliga a mejorar. Ellos tienen muy clara la hoja de ruta del proyecto y los resultados se van viendo ya. ¡Lo estamos haciendo bien, pero esperamos hacerlo mejor!

Comentabas que el hecho de que haya más competitividad os prepara para competir en escenarios como la Women’s Champions League. ¿Qué se siente al competir frente a clubes como Olympique de Lyon o Bayern?

Para nosotras es lo mejor. Jugar contra esos equipos, a pesar de los malos resultados que obtuvimos -algunos fueron abultados- nos ayuda a entender lo que es jugar al más alto nivel y qué hay que hacer cuando las cosas se complican de verdad. También cómo nos tenemos que preparar físicamente, cómo tenemos que preparar las jugadas… Creo que son golpes de realidad y a veces, crecer, duele. Esos partidos, a pesar de los resultados, son súper importantes para nosotras porque también es el camino para crecer. Esos son los partidos que queremos jugar y competir para que año tras año vayamos logrando mejores resultados.

Has sido de las jugadoras más utilizadas esta temporada, según Women’s Soccer. ¿Qué objetivos te marcas a nivel individual, en el Benfica o en los próximos años?

Es mucho desgaste durante la temporada, pero es lo que yo quiero: jugar lo máximo posible, que me den minutos, asumir ese papel importante en el equipo. Este año quiero lo mismo. Será un año mucho más exigente, el club nos va a exigir más para conseguir competir mejor en Champions. Yo quiero eso, exigirme al máximo. Tengo 24 años, casi 25, y estoy en el momento de exigirme, ver lo que consigo dar y continuar trabajando. Evolucioné mucho desde que comencé a ser profesional, tanto técnica como física y tácticamente. Quiero seguir evolucionando y ver hasta dónde llego. Y también pasármelo bien. La competición es lo que nos hace divertirnos y competir conmigo misma también me motiva y me llama la atención. Entonces me propongo seguir trabajando y tener peso en el equipo para conseguir cosas bonitas con el club, que es lo que me gusta a mí.

¿Qué esperáis de esta edición de la Champions? ¿Cuál es vuestro objetivo?

El objetivo es llegar a la fase de grupos y es un objetivo real y alcanzable, pues ya lo logramos el año pasado. Claro que depende de los sorteos de los play-off. Primero queremos mirar a esa fase de grupos y, en función de cómo caiga el sorteo, evaluaremos las posibilidades para hacer el mejor torneo posible. Si conseguimos pasar a la fase final, genial. Y, si no, hay que seguir aprendiendo. Aquí, en el Benfica, somos realistas. Nadie nos va a exigir llegar a las semifinales tras cinco años de proyecto. Creo que ya es un objetivo de altas miras pasar y afianzarse en esa fase de grupos por segundo año consecutivo. Y con el equipo que tenemos y el gran trabajo que estamos haciendo, es muy posible que ocurra. Como digo, evaluaremos las posibilidades, pero vamos a darlo todo para seguir creciendo.

¿Hay algún equipo al que te haga especial ilusión enfrentarte en Europa?

No tengo un equipo preferido al que enfrentarme. Ya hemos jugado contra Chelsea, Bayern y Lyon. Pero cualquier equipo es una experiencia grande y buena y de las que me acordaré siempre.

 

“El día que se confirmó que iría Portugal estábamos juntas y fue una alegría inmensa tanto para ellas, como para mí. Es una experiencia increíble que les va a permitir crecer mucho como jugadoras y eso seguro que nos ayuda también en el Benfica. Fue un momento bonito.”

 

Hablando de la evolución de la liga en Portugal, ¿esto lo vamos a ver también en la selección en esta Eurocopa?

Sí, sin duda. Con cualquier persona portuguesa que siga el futbol femenino aquí y le preguntes sobre este tema te va a decir lo mismo. Se nota mucho. Antes había muchas jugadoras portuguesas fuera de nuestro campeonato y ahora están volviendo porque está creciendo. Las condiciones son buenas, se trabaja bien y se crece. Antes se podía pensar que jugar aquí no te iba a permitir evolucionar o que salir de Portugal era salir de la zona de confort. Yo no estoy para nada de acuerdo con eso. Pues depende de ti y de lo que tú te impliques y te esfuerces en crecer. Eso viene de dentro. Y si encima la competitividad interna de la liga aumenta, pues ayuda muchísimo. Las jugadoras lo estamos empezando a entender así. Cuanto más compromiso haya por nuestra parte, más crecerá el fútbol femenino portugués. Y eso se ha visto en la selección. Ha mejorado mucho. Es cierto que en un primer momento se quedó fuera de la Eurocopa y que ha entrado por la descalificación de Rusia, pero el papel que hicieron fue increíble e impoluto. Deberían haber entrado directamente sin ir al play-off. Aunque también es verdad que en el contexto internacional cualquier pequeño detalle te cuesta una clasificación. Eso les pasó a ellas, pero, como digo, con experiencia y compitiendo en estos torneos va a crecer más.

¿Crees que aunque no sea para nada la favorita, puede dar la sorpresa?

Sí. Aunque, a ver, el grupo que les tocó es complicado. Hay muchas selecciones fuertes en Europa, pero en un torneo como este hay tantas cosas imprevisibles y Portugal se está preparando tan bien que puede darse. Yo tengo amigas dentro de la selección que me cuentan cómo están trabajando y cómo están de confiadas en hacer un buen torneo. Además que es un equipo que va sin presión y eso ayuda bastante.

Hay hasta siete seleccionadas en Portugal que son compañeras tuyas en el Benfica. ¿Cómo cayó la noticia en el vestuario de la clasificación?

Se iba hablando porque había rumores de que Rusia iba a salir. Lo que no se sabía es quién iba a entrar y estaban preocupadas, pues no sabían si iban a ser ellas. Primero se dijo que si se iba a elegir por ranking de selecciones, y estábamos cada día: ‘a ver cuándo sale, a ver cuándo sale…’. Se iban preguntando las unas a las otras, llamaban a personas relacionadas para preguntar sobre el tema. El día que se confirmó estábamos juntas y fue una alegría inmensa tanto para ellas como para mí. Es una experiencia increíble que les va a permitir crecer mucho como jugadoras y eso seguro que nos ayuda también en el Benfica. Fue un momento bonito y claro, ellas, emocionadas.

Centrándonos ya en Portugal como selección, ¿Cuáles son sus mayores fortalezas y debilidades?

El ataque de Portugal es bueno. No quiero decir que la defensa es mala, pero sí que el punto fuerte puede ser el ataque. Tiene centrocampistas muy creativas y que saben encontrar muy bien los espacios. Después en los espacios tiene gente rápida que sabe llegar al área. Además, cuentan con dos de las futbolistas más rápidas del torneo para mí: Jessica Silva y Diana Silva. En el centro del campo buscan los espacios, combinan un poco e intentan encontrar ese pase para ellas que al final les ayuda a llegar más rápido y mejor a la portería. En puntos débiles, quizás el balón parado. No es una selección especialmente alta. Yo vi un partido de ellas contra Suecia en la Algarve Cup este año en el que perdieron por goleada y tres de los goles en contra fueron de córner. Puede ir por ahí entonces la debilidad porque al final en Europa hay muchas jugadoras altas, sobre todo en el norte. Eso las selecciones lo aprovechan. ¡Aunque seguro que lo están trabajando!

Y no les ha tocado un grupo sencillo: Países Bajos, Suecia y Suiza. ¿Sabes si se han marcado algún objetivo o qué considerarían un buen papel en el torneo?

Como dije, pienso que el grupo es muy complicado. Países Bajos, que es la vigente campeona, cuenta con muchas jugadoras compitiendo a un nivel altísimo, y Suecia, que es una de las favoritas, son las más fuertes. Portugal estará ahí con Suiza. A lo mejor quedar terceras es un buen papel, no sé si quieren mirar más alto. Portugal puede dar la sorpresa, pero eso es complicado. No sé hasta qué punto se puede sorprender. Ellas seguro que lo van a dar todo y al final en el fútbol siempre hay posibilidades. Yo creo que ese tercer puesto sería bueno para Portugal y un gran papel.

¿Cómo has visto crecer a la afición durante este tiempo? ¿La ves este año con la Eurocopa todavía más enganchada o se ha sumado más gente al fútbol femenino en Portugal?

Desde que llegué al Braga noté un crecimiento bastante grande. Después, cuando entré en el Benfica, que al final es un club mayor, también. En estos cuatro años en el Benfica sí que se nota el crecimiento y que cada vez hay más gente a la que interesamos. Existían esos rumores de que el fútbol femenino es aburrido, pero la gente se va enganchando. Los medios de comunicación también nos han dado visibilidad. Eso nos ayuda, porque en televisión lo van poniendo, si el Benfica pone en sus redes sociales y en su canal de televisión nuestros partidos, nuestros resúmenes, entrevistas en periódicos, etc., la gente se va interesando. Al final nuestro fútbol está ahí y la gente que lo ve se termina enganchando. Por parte de los medios de comunicación eso también es importante. Nosotras, en uno de los últimos partidos de liga, cuando ganamos contra el Sporting, tuvimos 15.000 personas viéndonos. No llega a lo que hay por ahí, pero sí es un gran número para nosotras. Si nosotras vamos ganando, también los aficionados se van enganchando mucho más al trabajo que nosotras hacemos. En contexto de selección también. Hubo mucho boom cuando la selección se clasificó para la Eurocopa y están teniendo partidos de preparación. Jugaron ayer contra Grecia. Y la gente está interesada. Tanto dentro del campo y en las gradas como en las redes sociales. Eso es muy importante para nosotras, como jugadoras, que haya gente interesada. Al final no tiene gracia jugar para nadie, queremos jugar para que la gente se divierta y lo disfrute.

Cambiando de tema. ¿Has podido seguir la Primera Iberdrola esta temporada?

Dentro de lo posible sí que me gusta seguirla. Si no puedo ver todos los partidos en directo, sí que veo resúmenes, crónicas y sí que me gusta.

¿Y a España cómo la ves para esta Eurocopa?

¡La veo favorita! Es una de las selecciones que más posibilidades tiene. No tiene un grupo nada fácil, pero tiene una buena selección. También depende de los cruces que toquen después. Sin duda, es una de las favoritas. Ahora tuvieron una baja importante, la de Jenni Hermoso. Pero con las jugadoras que tiene, si están concentradas y rinden a buen nivel, va a poder hacer un buen papel.

El fútbol da muchas vueltas. ¿En algún momento te planteas volver a España en unos años?

No lo sé. En el fútbol hoy estas aquí y mañana no se sabe. Por ahora tengo dos años más de contrato con el Benfica y siempre lo digo: Estoy muy bien y me tratan muy bien. ¡Yo también los trato muy bien a ellos porque trabajo y les gusta! En el fútbol es importante ganar títulos y tener éxitos, pero también estar a gusto. Yo con el Benfica consigo tener las dos cosas. No sé decirte lo que va a pasar dentro de dos años, ni de tres ni de cuatro. No le digo ni le hago ascos a volver a España, pero en el Benfica y en Portugal estoy genial.

Siempre parece que el futbolista, cargado de ambición, quiere llegar al mejor equipo y ganar todos los títulos posibles. ¿Cómo vives individualmente como futbolista profesional el día a día?

Cuando era más joven y más pequeña tenía siempre en la cabeza la ambición. Siempre pensaba: tengo que ser profesional y llegar lo más alto posible. Cuando jugaba en el Olivo pensaba que tenía que ser profesional en España, porque era lo que más cerca tenía. En ningún momento me planteé llegar a Portugal y la oferta del Braga llegó. Mientras estaba en el Braga, yo nunca pensé en el Benfica y de repente la oferta del Benfica llegó. Ahí aprendí que no vale de nada pensar: ‘tengo que llegar aquí o allá’, porque al final te llega una oferta completamente diferente que tú no te esperabas y sí es buena la vas a aceptar. Lo más importante es vivir el día a día, hacer lo que te gusta y trabajar en lo que tú controlas, que al final es el entrenamiento de cada día, el descanso de cada día, la alimentación de cada día y después las cosas llegarán. Con el tiempo aprendí eso. Sí que antes estaba más ‘obsesionada’, pero entendí que era más importante el proceso que la miga final y eso es fundamental para disfrutar el día a día.

Al final lo más importante es la felicidad, se puede estar en un sitio muy top pero si no se es feliz no se rinde.

Exacto. Luego ahí preguntas por qué esa futbolista se fue de este sitio. Pero no sabemos el contexto en que está ni la situación que vive. Tanto para una persona en un puesto de trabajo cualquiera, como en el fútbol, es importante lo que se siente y lo que se vive a diario.

Por último, y ahora que el fútbol femenino está creciendo, ¿hay alguna liga que te gustaría probar? 

¡Pues siento curiosidad por Inglaterra! Su liga me genera mucha curiosidad por el tipo de fútbol que practican. Pero puedo llegar ahí, y ver tres o cuatro partidos y darme cuenta de que no es lo que me gusta. De hecho, hay muchas jugadoras que juegan en la liga inglesa y luego dicen que no les gusta. Su fútbol sí que es diferente, pero es cuestión de adaptarse y tampoco te puedes adaptar en poco tiempo. Es un proceso lento.

 


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Fotografías cedidas por Pauleta Domínguez.