Una de las frases más geniales que se han dicho nunca sobre Iniesta salió de los labios de Pep Guardiola. El por entonces técnico azulgrana vivía su primera temporada al frente del club y, en rueda de prensa, unas semanas antes de que Andrés limpiara la red de la portería de Stamford Bridge para poner al Barça a las puertas del triplete, pronunció lo siguiente: “Andrés come aparte. No lleva pendientes, no se pinta el pelo, no se queja… Es el ejemplo. Así se lo digo a los jóvenes: ‘Fijaos en Iniesta'”. Guardiola sabía de lo que hablaba. No en vano, conocía a Andrés perfectamente. Corría 1999 y el Cadete azulgrana acababa de conseguir la Nike Cup. A Pep, que aun estaba en activo, le ofrecieron entregar personalmente el trofeo al MVP del torneo. Y aquel premio fue a parar a un niño de 15 años, blanco como la nieve, tembloroso como un flan y con el dorsal ‘4’, en honor a Guardiola, en la espalda. Aquel niño se llamaba Andrés Iniesta Luján y medio avergonzado aun recuerda las palabras que le regaló el técnico catalán: “En unos años seré yo el que estaré en la tribuna viéndote jugar”. Buena vista, sí señor.

LISTA23(M)Aunque a menudo lo regatea o directamente reniega de él, Iniesta es un futbolista pegado a un atributo: la humildad. Así lo dejó patente nada más llegar a la cantera azulgrana, a la edad de 12 años. Las cámaras del club le preguntaron por cuál era su equipo, a lo que el pequeño Andrés respondió inocentemente: “soy del Real Madrid a todo poder”; nada problemático, mucho menos vanidoso, también fue humilde cuando, saliendo desde el banquillo, cambió el destino de la final de París de 2006. Que Rijkaard prefiriera a Van Bommel como titular ante el Arsenal no le impidió saltar al terreno de juego con su mejor repertorio. Pero su humildad llegó a su punto álgido cuando marcó el gol que dio a España el único Mundial de su historia. Ni siquiera dudó: lo primero que hizo fue exhibir ante todo el mundo la camiseta dedicada a Dani Jarque, su gran amigo y capitán del Espanyol fallecido trágicamente unos años atrás. Del añorado futbolista blanquiazul -aun se emociona al recordarlo- conserva hasta 20 camisetas suyas en su casa y siempre tuvo claro que, de ganarla, le dedicaría la Copa del Mundo.

 

Sus raíces manchegas siguen estando muy presentes en su vida. “Prefiero que Fuentealbilla sea patrimonio de la Humanidad a ganar un Balón de Oro”

 

Nacido en Fuentealbilla, un pueblo de Castilla La Mancha de menos de 2.000 habitantes, Andrés se hizo futbolista en las categorías inferiores del Albacete hasta que el Barça le reclutó para su fábrica de talentos. En La Masia lloró cada una de las noches que estuvo alejado de sus padres, una de sus experiencias más traumáticas pero que a la vez más le fortalecieron emocionalmente. A ello contribuyó el guardameta Víctor Valdés, que le animaba cada día a no dar el paso atrás de volver a su pueblo. Dos personalidades opuestas que se volvieron almas gemelas. “Es mi hermano y esto es más que un amigo porque a un hermano nunca vas a dejar que le toquen”, reconoció Valdés en el documental ‘Iniesta de mi vida’.

PERFIL(M)Fuentealbilla, Albacete y sus raíces manchegas siguen estando muy presentes en su vida. “Prefiero que Fuentealbilla sea patrimonio de la Humanidad a ganar un Balón de Oro”, confesó una vez. En su tierra posee además una empresa vinícola llamada Bodegas Iniesta que da trabajo a más de 20 personas y que sirvió, a su vez, para patrocinar la camiseta del Albacete Balompié. Previamente, en 2011, el jugador se había hecho con 7.000 acciones de la entidad deportiva, una inversión a la postre ruinosa que realizó por amor al club donde debutó.

Futbolísticamente, “nadie ha dominado la cuestión de espacio y tiempo como él”, asegura Guardiola. Y es que detrás de su aparente fragilidad y rostro añejo se esconde un jugador versátil, habilidoso, inteligente y grácil. Tras la final de la Liga de Campeones de 2009, con un Barça desatado por culpa de los Eto’o, Messi o Henry, el delantero del United Wayne Rooney justificó la derrota de su equipo a través del manchego: “Es el mejor del mundo”.

El Mundial cambió su vida y la de millones de españoles y, sin embargo, no se siente un héroe. “Héroes son los que luchan contra una enfermedad o el que tiene que emigrar para dar de comer a sus hijos”, confesó a ‘El País’. De aquel Mundial salió su apodo definitivo, una coletilla que le acompañará hasta que se retire. La popularizó otro ex jugador del Albacete Balompié, José Antonio Camacho, también ex futbolista del Real Madrid y ex seleccionador español. Comentarista en Sudáfrica, Camacho se desgarró la voz tras el gol de Andrés al grito de ‘Iniesta de mi vida’. Tras aquella explosión de júbilo, Andrés se convirtió en uno de los jugadores más ovacionados en los campos de toda España, Bernabéu y Cornellá-El Prat incluidos. Con la excepción, eso sí, de Bilbao. En San Mamés -a raíz de una entrada que sufrió y que le costó la expulsión de Amorebieta- le silban siempre que toca el esférico, aunque no son pocos los que desean otorgarle a esta manía tintes políticos.

‘Don Andrés’, un líder silencioso, llegará a la Eurocopa de Francia tras haber completado su primera temporada como primer capitán del Barça. Lo hará con 32 años pero con la misma humildad de siempre. A finales del año pasado, durante el Mundial de Clubes, lució una cresta horrible con los cuatro pelos blancos que aun le quedaban en la cabeza. Al día siguiente se rapó completamente. La única extravagancia de su carrera no duró ni 24 horas. Ya lo dijo Guardiola: “Andrés come aparte”.
 

Roger Xuriach | | Panenka



Este artículo forma parte de la red de medios que ha coordinado el diario inglés The Guardian de cara a la Euro2016. Se trata de una cooperación entre 24 de los mejores diarios y revistas de los países presentes este verano en Francia. Panenka es la cabecera escogida como representante de esa asociación en España.
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