Para el sevillismo, Basilea es un lugar de culto, ya que fue donde logró su tercera Europa League consecutiva y donde cerró una de las mejores etapas de su historia.
Dónde mirar, cuándo chutar, cómo colocarse... o incluso de qué forma vestirse. Estos detalles pueden valer para ganar campeonatos desde los once metros.
La vida no es tanto mejor sin el partido del finde. Pero cuando se va, no hay Mundial de Clubes, Euro, Tour, Wimbledon, vacaciones, viajes, festivales, que lo sustituya.
La figura del mediapunta está en peligro de extinción. Hoy cuesta encontrar a jugadores que encarnen este espíritu. Pero hubo un tiempo en que los románticos dominaban la escena.
Markel Susaeta, Diego Capel y Ander Iturraspe abren el baúl de los recuerdos y nos introducen de lleno en el torneo nacional alevín de La Liga FC Futures, antiguo Brunete.
El negocio del fútbol es insaciable. Cada vez hay más partidos, más torneos, más eliminatorias, más finales. Cada vez hay menos opciones de ser felices extrañando aquello que nos importa.
Los aficionados al fútbol tenemos taras, manías, carencias. Pero, sobre todo, tenemos una duda: ¿cómo es posible que alguien no se emocione con aquello que a nosotros nos vuelve locos?
En Buenos Aires hay una placa que recuerda los partidos que el Papa Francisco jugó en la calle cuando aún era un niño. Esa inscripción demuestra que, antes de la fe, está el fútbol.