Hasta hace unos pocos meses, el Stjarnan FC era un desconocido para la gran mayoría de los mortales. Aunque muchos, sin saberlo, han visto las celebraciones de alguno de los goles del equipo. Sí, nos referimos a aquellos islandeses que se hicieron famosos por su peculiar forma de festejar un tanto: simulando una bicicleta humana, representando la pesca del salmón, haciendo un inodoro, etc. Pues bien, parece que el Stjarnan al fin podrá dejar atrás este curioso episodio. Esta vez los islandeses son noticia por la consecución de un título.

Ganar siempre es sinónimo de alegría. Pero tal y como repasamos en el Panenka 33, existen distintas maneras de hacerlo. Y una vez puestos a elegir, siempre es más emocionante hacerlo en el último minuto. El tanto de Agüero al Queen Park Rangers en el Etihad, el gol de Iniesta en Stamford Bridge o el cabezazo de Ramos en Lisboa siempre estarán en nuestro imaginario colectivo. Son pequeños instantes de tiempo que cambian el devenir de un partido cuando este parece abocado, inevitablemente, a finalizar en otra dirección. Ese segundo en el que se pasa de la decepción más absoluta al éxtasis total. Porque los títulos, a veces, se deciden en lo que dura un infarto.

Y el Stjarnan, equipo que nos tiene acostumbrados a ofrecer espectáculo, no podía elegir otro modo de ganar su primera liga. Tenía que ser a la heroica. Uno de esos títulos que jamás se olvidarán. Tras una temporada más que meritoria, los islandeses llegaban a la última jornada con opciones de título. El Stjarnan visitaba el campo del líder, el FH Hafnarfjörður, conjunto del que le separaban únicamente dos puntos. Una final en la que solo valía ganar.

Muy cerca de la Europa League

Pero no sería la única en los últimos tiempos, pues los islandeses ya disputaron otras dos “finales”, y ambas acabaron con derrota. Primero fue la Copa de Islandia de 2013, competición que se le escapó en los penaltis tras ir ganando 0-2 en el descanso. Pese a que el Fram Reykjavik logró empatar, los del Stjarnan se volvieron a adelantar, pero un gol a falta de cuatro minutos les obligó a ir a la prórroga. Finalmente, la tanda de penaltis le daría el título al Fram. La otra “final” fue en los playoffs de la Europa League de esta misma temporada. Después de superar al Bangor, el Motherwell y el Lech Poznan en las tres primeras rondas, los islandeses se jugaron su entrada en la fase final de la competición ante el Inter de Milán. Y los italianos no tuvieron piedad: 0-3 y 6-0. Pese a la abultada derrota, su papel en la competición fue incluso alabada por el gobierno de Islandia.

Pero volvamos a lo más reciente. La liga islandesa se decidía en la última jornada, en el estadio del líder de la competición, el FH Hafnarfjörður, y al Stjarnan solo le valía ganar. Los visitantes se adelantaron antes del descanso con un tanto de Finsen, pero el local Lennen puso las tablas en la segunda parte. Las cosas aún se pondrían peor para el Stjarnan: Gunnarson, el capitán, veía la tarjeta roja cuando faltaban más de 30 minutos para el final. Ya solo quedaba la épica. Y el premio llegó en el tiempo de añadido, cuando el colegiado concedió un penalti para los visitantes. Finsen, autor del primer tanto de su equipo, asumió la responsabilidad y anotó un gol que tardará en olvidarse en la pequeña localidad de Garðabær. No me quiero imaginar cómo lo celebraron…