Dortmund y Múnich esperan los viajes de los hinchas culés y merengues. Panenka, con voluntad de servicio, glosa para todos ellos algunos conceptos del idioma alemán más futbolero.

Nachwuchspieler

Canterano. Un término relativamente habitual en un país como Alemania, sacudido en 2002 por la quiebra de la multinacional Kirsch, que a finales del siglo pasado infló a la Bundesliga con derechos televisivos. Aquel dinero se malgastó en incorporaciones foráneas que pocas veces satisficieron las expectativas -eran los primeros años post-Bosman- y cuando el grifo de Kirsch se obturó, la Federación Alemana intervino. Faltaban cuatro años para organizar el Mundial en casa y había que crear una estructura formadora: se obligó a todos los equipos profesionales a ampliar y mejorar sus academias, al tiempo que se abrían unas 160 en todas las regiones del país. Actualmente, en el Borussia destacan cuatro canteranos: Mario Götze, Marco Reus, Kevin Grosskreuz y Nuri Sahin. En el Bayern descuellan Philipp Lahm, Bastian Schweinsteiger, Toni Kroos o Thomas Müller. Todos ellos son internacionales.cheap rolex

Zweikampf

“You have always to win Zweikampf”. En su socorrida mezcla de inglés y alemán, el lateral vasco-francés Bixente Lizarazu definió a la perfección la Bundesliga que él conoció. Zweikampf es el concepto que mejor condensa el fútbol germano, o al menos su versión más clásica. A diferencia de la Liga española, en la que algunos han elevado la posesión a la categoría de referencia estadística, en el torneo teutón el dato más observado es el de ‘Zweikampf gewonnen’, que se podría traducir como recuperaciones de balón. Símbolo de la esforzada competitividad que caracterizó al juego alemán durante décadas, ese concepto aupaba al podio a futbolistas como Lothar Matthäus, Jürgen Köhler o Matthias Sammer. Los jugones, como Andreas Möller o Thomas Hassler, suponían una raza exótica. La llegada de Jürgen Klinsmann a la selección en 2004, la aparición de una nueva hornada de entrenadores en su estela -de Jürgen Klopp en el Borussia a Thomas Tuchel en el Mainz- y el paso de la escuela holandesa de Louis van Gaal por el banquillo del Bayern han ayudado a cambiar esa fijación por el físico.

Bier

Quizá este término no necesita traducción, pero en cualquier caso merece la pena detenerse en la relación entre la cerveza y el fútbol en Alemania. Antes de cada partido, la afición se congrega en los Bierstube, una especie de tenderetes portátiles o caravanas emplazadas estratégicamente en las inmediaciones del estadio: allí comienza en realidad cada encuentro, con el consumo de varias Masskrug (jarras de un litro). Ojo porque cada equipo tiene su variedad de cerveza: la del Bayern es la Paulaner Hell -clara, tipo lager y clásica en Baviera- mientras que en el Westfalen Stadion devoran los barriles de Brinkhoffs No. 1 -dorada, tipo Pilsner y autóctona de la cuenca del Ruhr-. Los tragos continúan después en el estadio, en la confianza de que una victoria de los tuyos ayude a bajar la Kater (resaca) del día siguiente. Prosst!

Schiri

Palabra ‘cariñosa’ con la que habitualmente los jugadores se dirigen al árbitro, aunque sea para acordarse de sus ancestros. El término completo para designar al colegiado es Schiedsrichter, y en Alemania rara vez ostenta el protagonismo que habitualmente se le concede en España. Sin embargo, los últimos árbitrajes en Champions han abierto cierta polémica. Jürgen Klopp comparaba el kilométrico fuera de juego múltiple en el tercer tanto del Borussia frente al Málaga con la posición adelantada de Eliseu en el 1-2. Mientras, desde su atalaya Franz Beckenbauer se permitía tildar de “premeditada” la tarjeta amarilla de Velasco Carballo a Mandzukic en el partido de vuelta contra la Juventus. “Ya sabemos cómo se las gastan en la FIFA y en la UEFA”, remataba de forma críptica. ¿La verdad es que nos lo imaginamos, Franz, pero por qué no lo cuentas de una vez? Por cierto, el apellido de Beckenbauer podría traducirse como constructor de piscinas, pero en Alemania no existen los piscinazos sino las Schwalben, o golondrinas.

Trikot

Mucho se habla ahora del estilo del fútbol alemán, pero no siempre fue así. Este vídeo demuestra que las Trikots (camisetas) conocieron tiempos mucho peores.