“Tiene una pinta de futbolista”, afirma un treintañero desde la grada del Estadio Ernesto Cotorruelo. En media hora ha quedado prendado de Javi Ibáñez, el ’10’ del CD Latina. Lo que ocurre es que no sabe que Javi compartió vestuario con Fabio Capello, Javier Aguirre, Ruud van Nistelrooy, Cesc Fàbregas, Esteban Granero o Antonio Adán en sus años en el Atlético de Madrid, Real Madrid y las categorías sub-17 y sub-18 de la selección española.

Ahora, este jugón nacido en 1987, se mueve por campos de la Regional Preferente siendo el foco de un club en el que sus jugadores no cobran y que en ocho años ha pasado de la fundación a estar a un peldaño de la Tercera División. El padre de la criatura es Manolo Blázquez, que un día decidió volver al barrio madrileño de Batán y su pasión por el fútbol le impidió estar quieto.

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Buscando llenar el vacío que había en el distrito de Latina, y con su experiencia en Segunda B en el Club Deportivo Colonia Moscardó, Manolo se juntó con varios amigos del barrio y decidieron crear un equipo. Algo familiar y que representara a la zona. En la temporada 2007/08 debutó en Tercera Regional con un meritorio quinto puesto y un curso después ya celebraba el primero de los tres ascensos de su corta historia. En esa campaña inaugural, el CD Latina jugó al lado de su gente, pero los proyectos urbanísticos obligaron a buscar otro emplazamiento para disputar los partidos. En la sede del club, el Bar Juca, el presidente cuenta los inicios, los progresos y la alegría que le supone representar al equipo de su barrio desde 2007.

En las instalaciones del Ernesto Cotorruelo hay fútbol de lunes a domingo: escuelas de niños, categorías inferiores y equipos de amigos que se divierten con la excusa de tener un balón de por medio. El CD Latina es el nombre con mayor empaque que disfruta de este estadio (capacidad para 330 espectadores) pegado al Parque Sur de Carabanchel. Entrar a las instalaciones cuesta dos euros, y te permite ver todos los partidos que se disputan en el día, mientras que el abono del equipo presidido por Manolo Blázquez tiene un coste de 35. En un Grupo 2 de Regional Preferente con 18 equipos (17 encuentros como local), sale más barato pagar en la puerta que comprar el abono, pero el CD Latina tiene 125 socios que no dudan en colaborar con la entidad y recorrer 10 kilómetros cada dos domingos para ver a los suyos a las 10:45. Los jugadores son, en su mayoría, amigos de amigos o gente de las zonas cercanas al Cotorruelo, aspecto que les permite desplazarse andando a los tres entrenamientos semanales y a los partidos. Además de no cobrar, todos están obligados a ser socios, algo que aceptan de buen agrado. El Latina es una familia que, además, a final de curso siempre trae buenas notas.

Tras toda una vida en el Colegio San Viator, Javier Álvarez (34 años) tomó una decisión de cara a la temporada 2013/14. Varios jugadores habían llegado al Latina y pocos días después recibió la llamada de Manolo para unirse al proyecto. La empresa era complicada, por delante estaba el debut en Primera Regional. Al segundo año de existencia se ascendió a Segunda Regional, mientras que el acecho a Primera costó cuatro. ‘Kuko’ se puso manos a la obra y terminaron en una meritoria sexta plaza para que 12 meses después celebrasen la hazaña de la tercera promoción de categoría en ocho temporadas.

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El inicio en Preferente no podría haber sido mejor. El CD Latina es segundo (ascendería a Tercera ahora mismo) tras tres jornadas. En el debut venció 2-1 a un histórico madrileño como el Real Aranjuez CF, en la segunda logró pasar del 3-1 en el minuto 72 al 3-3 final en la visita al CD Los Yébenes-San Bruno y ayer se deshizo con oficio de la AD Villaviciosa de Odón por un rotundo 3-0. Con alrededor de 150 espectadores entre socios, curiosos del barrio y jugadores de otros equipos que aprovechan su presencia en las instalaciones, un nombre sobresale por encima del resto: Sho Yamamoto.

A sus 18 años, este chico llegó de Japón para disputar una serie de encuentros amistosos con compatriotas en busca de una oportunidad en el fútbol español y allí estaba el Latina. ‘Kuko’ Álvarez, que a pesar de haber sido padre recientemente se desvive por su labor como técnico, se acercó a Vallecas y se fijó en Sho: atacante menudo, habilidoso, que va al choque pese a su delgadez y suele estar siempre en el sitio adecuado. No se equivocó. Sho marcó el 2-1 ante el Aranjuez a los seis minutos de saltar al campo y este domingo debutó como titular e hizo dos de las tres dianas al Villaviciosa. Con la ayuda de su amigo nipón Takuya, Sho contó su historia, sus sueños en España y que su ejemplo a seguir es Shinji Kagawa.

El descanso y el final del partido es momento de tertulia entre los aficionados del Latina. En los 15 minutos entre periodo y periodo hay que estar avispado para iniciar la ruta al bar en los primeros lugares. Los montados de panceta o tortilla están cotizados y se agotan. Allí, entre olor a plancha y vasos de cerveza, Javi Ibáñez vuelve a ser tema de conversación: “Este chico podría estar jugando en Segunda B o Tercera”, afirma un socio veterano aludiendo a una jugada en la que tiró un caño a un rival y dejó sentado a otro con un amago para asistir a Sho, que disparó cerca del poste.

En el tercer tiempo los jugadores y el cuerpo técnico se suman a un bar abarrotado. Bromas entre ellos, reprimendas por acciones del encuentro y mucha charla mientras van actualizando el resultado del Sporting – Betis que está en juego. Lo mismo que muchos hacemos con los amigos, aunque con la enorme diferencia que ellos portan el escudo del CD Latina y están a un peldaño de la Tercera División.

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