“Siempre llegaba tarde, pero siempre venía. Siempre estaba ahí”, sonríe, con nostalgia, Quim Freixa, el entrenador de la Unió Esportiva Santperenca, de Cuarta Catalana. Cuando llegaron a casa cayó la noticia por vía telefónica: Dani Cárdenas, guardameta del equipo, acababa de morir de forma repentina e inesperada. A los 34 años. La noticia inundó de lágrimas el pequeño campo de la Santperenca, en la falda de la preciosa montaña de Bellmunt (Osona, Barcelona), pero el equipo decidió jugar el encuentro de este domingo contra el Corcó. “Quisimos jugar en su honor, como homenaje. Tener un recuerdo para él. Es lo que él hubiera querido. Cuando se lo planteamos a los jugadores todos dijeron que sí. Todos estábamos tocados, porque era muy amigo de todos, pero nadie dijo que no. Fue unánime. Incluso dos o tres que no podían venir se lo montaron para poder estar ahí”, prosigue el técnico. “Mañana jugamos. TODOS hemos decidido que queremos jugar. Por Dani. Él nunca se perdería ni un partido”, escribieron justo el día antes del partido en su Twitter, abarrotado de mensajes de luto.

La charla prepartido se hizo fuera del vestuario, por el Covid. “Costó hablar. Empezamos con un recuerdo para Dani. Dijimos que le tuviéramos presente, que le recordáramos siempre. Y que lo que ha pasado fuera un estímulo para dedicarle cosas, en el fútbol y en la vida, no una excusa, que utilizáramos esto que nos ha pasado para fortalecernos, como equipo y como personas, no para debilitarnos. Fue duro. Dolía ver las caras”, añade Freixa.

 

“La pelota nos junta, Al final es como una excusa. Si no llega a ser por el fútbol muchos no le hubiéramos conocido”

 

Poco después se fundieron en uno formando una larga fila, para rendirle un minuto de silencio, justo detrás de un ramo, una camiseta, unos guantes y un balón. Llorando, abrazados. Justo después dejaron el ramo, la camiseta y los guantes al lado de una de sus porterías. Los padres y la hermana estaban en la grada. “Siempre hacía el grito él. ¡Santperenca, oé! Lo hicimos todos juntos. Fue emocionante. Gritamos juntos el Santperenca y gritamos juntos el oé”, relata Freixa. La presente era la sexta campaña de Cárdenas en el equipo. “Muchos empezaron el partido llorando. Fue duro. Fue muy duro”, suspira. Los dos tantos locales, obra de Sergi Piella y Nil Bartolich, llegaron en la primera parte, justo en la portería del ramo, la camiseta y los guantes, justo en la portería de Cárdenas, y todo el equipo se abrazó de nuevo para señalar el cielo, reunidos por la pelota. “La pelota nos junta, Al final es como una excusa. Si no llega a ser por el fútbol muchos no le hubiéramos conocido”, dice Freixa.

“Al final del partido les felicitamos. Porque todos dieron el máximo. Algunos no acabaron de entrar en el partido. A todos nos costó, porque fue muy duro. Pero no importa. Lo que importaba era estar ahí. Como Dani, que siempre estaba ahí”, concluye. Aunque fuera en la última categoría del fútbol territorial, el triunfo (2-1) fue, quizás, uno de los más bellos de todo el domingo. Fue “un orgullo”. Como escribieron en Twitter: “Va per tu, Dani”. Va por ti.

 


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Fotografía cedida por la UE Santperenca.