Como en el césped, el holandés no rehúye ningún balón: de la liberación en forma de Champions a sus malos arranques de temporada o la nuevas exigencias que implica la llegada de Pep Guardiola al banquillo bávaro.

Arjen Robben, ¿cómo le ha cambiado la vida ese gol en la final de la Champions contra el Borussia?
No sólo a mí, sino para todo el equipo. Gracias al triplete hemos escrito historia y permaneceremos en el recuerdo.

Pero gracias al tanto definitivo habrá cambiado su valoración en el seno del equipo y en el entorno…
Obviamente fue genial. Como sabes, he perdido varias finales con el Bayern, además del Mundial con Holanda. Por eso era tan importante poder sumar de una vez un gran título. Y claro, marcar tan cerca del pitido final tuvo una significación muy especial para mí.

¿Compensa los sinsabores de los últimos años?
¡Más bien una recompensa! Una recompensa por haber seguido siempre hacia delante y haber creído que podría rehacerme. A pesar de las lesiones y de la paciencia, que a lo largo de la temporada pasada me vi obligado a reunir durante algunos momentos.

¿Has visto ese gol contra el Borussia en la tele?
No, aún no lo tengo en DVD: si conoces a alguien que tenga el partido, por favor dímelo [risas]. Pero claro, ya lo he buscado en Youtube con mi hijo.

Llegaste a la pretemporada del Bayern en Italia el sábado. ¿Cómo han sido las vacaciones?
Para empezar, muy cortas… Una semana menos que el año pasado. Pero en general bastante relajadas, más que la temporada anterior después de perder la Champions en casa.

Entonces ¿te has recuperado mejor?
Quizá mentalmente, pero no físicamente. El tiempo ha pasado muy rápido desde que acabamos el curso.

¿Ya vuelves a disfrutar del balón?
Cuando viajaba hacia Italia le dije a mi mujer: ”qué barbaridad, ahora tengo que volver a empezar otra vez”. Pero cuando el domingo por la tarde toque la pelota, recuperé enseguida las buenas sensaciones. No te puedes imaginar lo que me divierte volver a jugar… especialmente rodeado por un equipo como este.

Las primeras vueltas de las temporadas pasadas representaron para ti un sufrimiento. ¿Qué espera de esta campaña?
De momento, aspiro a encontrarme bien. Entrenar adecuadamente, atender mi físico y tratar de ser positivo. Esa podría ser la llave para que esta vez todo funcione mejor.
[quote]”Tengo muchas ganas de jugar con Mario Götze, un extraordinario futbolista. Pero venimos de una temporada en la que rendimos a un alto nivel como colectivo”.[/quote]

¿Comenzabas los últimos años demasiado cansado?
Como futbolista, uno siempre está presionado. Y constantemente uno aprende a conocer su cuerpo. Pero, siendo honesto, no lo sé: en la temporada pasada creció en mi interior el deseo de revancha por la derrota en la Champions. Quizá la deseaba demasiado. En cualquier caso, ya hemos conseguido ese objetivo… lo cual no implica que no sigamos teniendo ganas de sumar nuevos títulos.

¿Te consideras un jugador que alcanza su plenitud en los tramos decisivos de la temporada?
Un fisioterapeuta me dijo, medio en broma, que ya debería estar contento si conseguía llegar al otoño, que antes no debería jugar. Estaba harto de operaciones, lesiones y heridas de las que no había oído hablar antes.

¿Ya sabes lo que el entrenador espera de ti?
No, pero doy por sentado que él conoce mi calidad. Así que espero a ver cómo evoluciona todo en las próximas jornadas. Seguro que Guardiola tiene muchas ideas.

Pep exige mucho en el apartado táctico. ¿Crees que podrás mejorar tu aportación individual?
No me preocupa eso. Como te he dicho, el técnico conoce mis fortalezas, y me exigirá en ese sentido. Si me ha de decir que sólo defienda y que deje de driblar, lo mejor es que me enseñe la puerta. Pero no tengo ningún temor de que pase eso.

Puede ser que ya aprendieras algo de eso en la temporada precedente. Los expertos señalan que te has convertido en un jugador más colectivo… ¿Te parece una tontería?
Una tontería quizá no, pero sí algo exagerado. En comparación con hace dos campañas no he cambiado tanto. Pero así es el fútbol: el triunfo lo coloca todo en otra perspectiva.

¿Dónde se encuentra el Bayern, a escala internacional?
Eso no es lo importante. Todo comienza de nuevo ahora. Con la llegada del entrenador, arrancan nuevos procesos… Dónde estamos realmente lo iremos viendo a lo largo de la temporada.

Mario Gómez era el líder goleador del Bayern y ahora ha dado el salto a Florencia.
Ya ves: en el fútbol no hay nada seguro. Lo digo muchas veces, cuando se me pregunta por el futuro. Quizá se va demasiado rápido en este negocio. Ya no me sorprende nada en este deporte.

A ti te espera una enorme competencia: la calidad en el aspecto ofensivo del Bayern es enorme.
Pero eso es bueno. También en la campaña anterior teníamos buenos jugadores. Tengo muchas ganas de jugar con Mario Götze, un extraordinario futbolista. Pero venimos de una temporada en la que rendimos a un alto nivel como colectivo, y también a nivel individual. Además, cuando estás en equipos como el Bayern lo lógico es que tengas competencia. Lo raro sería que en un equipo que acaba de ganar la Champions la competitividad bajara porque no hubiera llegado ninguna incorporación.

¿Esperas competir por el Balón de Oro?
No, los triunfos del curso pasado se debieron al rendimiento de todo el conjunto. Siempre hubo uno u otro jugador que marcaban las diferencias.

¿Eso quiere decir que no contemplas que se trate de un futbolista del Bayern?
No lo sé. No tenemos a un Lionel Messi, o a un Cristiano Ronaldo; funcionamos como un colectivo. Por eso no le dedico muchos pensamientos a esos premios. Para mí lo más importante son los títulos… y esperemos que en esta nueva temporada podamos celebrar un par de ellos.