La principal diferencia entre esta selección de Irlanda y la que perdió sus tres partidos en la Euro 2012 tiene que ver con la actitud. Hace cuatro años, Giovanni Trapattoni disponía probablemente de un mejor abanico de jugadores, pero los encorsetó en la convicción de que Irlanda no podía aspirar a nada mejor que ser un simple equipo correoso.

LISTA23(M)Martin O’Neill tiene algo más de fe en la capacidad de sus hombres de combinar arriba aunque ocasionalmente caiga en precauciones excesivas. O incluso en un juego chapucero, como en la derrota por 1-0 ante Escocia en la fase de grupos, cuando los balones largos de Irlanda acabaron -como era previsible- en las frentes de los zagueros rivales. Pero generalmente el conjunto de O’Neill ha mostrado cierta iniciativa, sobre todo cuando coloca a Robbie Brady como lateral izquierdo. El jugador del Norwich City quizá sea vulnerable en defensa pero supone una amenaza cuando se incorpora en ataque, especialmente gracias a sus centros precisos, que le convierten en un arma tan peligrosa como lo es Séamus Coleman por la derecha. La amplitud que proporcionan ambos laterales a menudo le permite a Irlanda fortalecer su centro del campo.

 

La velocidad y el poderío aéreo de Shane Long son también cruciales para incluir una amenaza a la contra frente a equipos con mayor posesión de la pelota… Es decir, cualquiera de los que va a Francia

 

La decisión de Trapattoni de no llevar a Coleman a Polonia/Ucrania hace cuatro años fue condenada en su momento, como también lo fue el rechazo del italiano a convocar a Wes Hoolahan, que bajo el mandato de O’Neill se ha convertido en el director de juego irlandés. A sus 34 años, el cerebro del Norwich City no suele aguantar los 90 minutos, y su participación hace imposible un esquema 4-4-2 (lo cual explica por qué O’Neill normalmente opta por un 4-2-3-1). Pero cuando Hoolahan está sobre el césped sus retorcidos eslalons y pases fantasiosos le proporcionan a Irlanda un elemento de sorpresa que nadie más le puede aportar.

PERFIL(M)La velocidad y el poderío aéreo de Shane Long son también cruciales para incluir una amenaza a la contra frente a equipos con mayor posesión de la pelota -es decir, cualquiera de los que va a Francia-. Sin embargo, el dinamismo de Jonathan Walters por la derecha podría no bastar para evitarle sufrimientos a Irlanda si el jugador del Stoke City no se recupera completamente de la lesión de rodilla que sufrió en marzo. James McCarthy actuará con mucha probabilidad como pivote-ancla en el centro del campo pero falta por ver quién le acompañará. Glenn Whelan parece tener muchas papeletas pero Harry Arter y Eunan O’Kane se cuentan también entre las opciones, dado que ellos podrían ofrecer una movilidad de la que Irlanda va desesperadamente escasa.

La mayor preocupación de O’Neill se centra en la parcela central de la defensa, donde resulta difícil predecir qué dos jugadores actuarán y aún más complejo todavía será que quien quiera que sean proporcionen una cierta sensación de seguridad. John O’Shea jugó todos los partidos de clasificación hasta que fue expulsado en el último encuentro ante Polonia. En su ausencia, Ciaran Clarke tuvo buenas actuaciones junto a Richard Keogh en la repesca frente a Bosnia-Herzegovina. Pero ninguno, tampoco Marc Wilson, viajan a Francia con una extraordinaria regularidad en sus clubes. Así que hay motivos para preocuparse, y más cuando Zlatan Ibrahimovic, Romelu Lukaku o Michy Batshuayi asoman en el horizonte.

ONCE PROBABLE_

República de Irlanda

LA SORPRESA_

Jeff Hendrick supuso la mayor revelación de la clasificación, junto con el portero Darren Randolph. Hendrick, titular habitual en el Derby County, contribuyó de manera decisiva ante Alemania tras saltar desde el banquillo para cederle un empate tardío a John O’Shea. Se ganó aquella noche un hueco en el once, gracias a su velocidad y su equilibrio posicional, ya ocupe una posición centrada o en el costado izquierdo. Su regate y pase posterior para que Jonathan Walters marcase el gol de la victoria ante Georgia constituyó una obra de arte. Se entiende de maravilla con Robbie Brady. Normal: juegan juntos desde categoría infantil, cuando empezaron en el club dublinés St Kevin’s Boys.

LA DECEPCIÓN_

James McCarthy. En un conjunto limitado pero de admirable espíritu, el centrocampista del Everton es uno de esos jugadores sobre los que flota el interrogante de por qué no ha alcanzado mayor nivel. Demasiado a menudo ejerce de Jon Obi Mikel a la irlandesa, limitándose a ocupar un rol posicional en lugar de exhibir la calidad ofensiva que sin duda posee. Más allá de él, los remates de Shane Long pueden resultar dudosos. Y los tackles de James McClean, temibles.

LAS EXPECTATIVAS_

La endeblez defensiva y un cierta limitación estilística convierten la eliminación en fase de grupos en un escenario probable aunque no asegurado. El equipo dispone de energías casi inagotables y, en Shane Long y Jonathan Walters, de dos delanteros que pueden derribar a cualquier rival que no esté preparado para batallar, sobre todo cuando tras ellos aparece la mejor versión de Wes Hoolahan. Si los centrales irlandeses tienen una buena tarde ante Zlatan Ibrahimovic en el primer partido, el resto del combinado es como mínimo equiparable al sueco. Una victoria supondría un poderoso espaldarazo anímico antes de enfrentarse a Italia y Bélgica, que disponen de mayor calidad pero tendrán que igualar la intensidad del once del trébol.

Paul Doyle | | The Guardian

 


Este artículo forma parte de la red de medios que ha coordinado el diario inglés The Guardian de cara a la Euro2016. Se trata de una cooperación entre 24 de los mejores diarios y revistas de los países presentes este verano en Francia. Panenka es la cabecera escogida como representante de esa asociación en España.
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