El futbolista profesional ha tenido, normalmente, una educación deportiva bastante estándar: entrenamientos al aire libre desde la infancia y jugando, por lo general, en campos de fútbol de césped y tamaño natural. Cualquier otro tipo de formación parece fuera de lo común y es por eso que el camino que Oleg Shatov tomó es bastante inusual. Y es que comenzó a jugar a fútbol sala en la ciudad central rusa de Nizhny Tagil, un lugar muy lejano al que acogerá la Eurocopa de 2016.

lista23(M)“Tenía 16 años cuando tuve que hacer la elección entre el fútbol sala y el fútbol”, dice Shatov. “Nosotros no jugábamos al fútbol durante el invierno en Nizhny Tagil – las condiciones no son adecuadas porque hay una gran cantidad de nieve y hace mucho frío. Así que, ante la falta de mejores perspectivas, jugaba al fútbol sala”.

“Firmé mi primer contrato profesional con un equipo de futbol indoor llamado Viz-Sinara, y después me marché al FC Ural en calidad de cedido. Estos clubes son de la ciudad de Ekaterinburg y tienen el mismo presidente, lo que me ayudó mucho”.

Hoy en día, Shatov es uno de los líderes de la selección de Rusia y es, sin duda, su principal esperanza para ir avanzando en la Eurocopa. Nadie pone en duda que ha hecho un progreso notable en los dos últimos años; Shatov es el arquitecto que está detrás de la mayoría de los ataques de Rusia y de su club, el Zenit. Opera al mismo nivel que el prolífico delantero Hulk, brillando en la última edición de la Liga de Campeones y beneficiándose de la buena voluntad del entrenador André Villas-Boas, que le da libertad para improvisar.

 

Su pasado en el fútbol sala podría ser el secreto de su éxito. Aprendió a superar a varios oponentes dentro de un espacio reducido

 

Su pasado en el fútbol sala podría ser el secreto de su éxito. Aprendió a superar a varios oponentes dentro de un espacio reducido, otorgándole una técnica de estilo brasileño que se complementa con un gran ritmo y la habilidad para el pase en largo. Para hacerlo aún más completo, tiene un tiro preciso y también trabaja en defensa.

Aunque está estrechamente relacionado, el fútbol sala es un deporte diferente al fútbol. Las articulaciones y los ligamentos de los jugadores trabajan de una manera diferente en el indoor y se necesitan formas alternativas de movimiento con y sin el balón, así como un ritmo distinto de respiración. Shatov, que combinó el fútbol y el fútbol sala entre los 14 y 17 años, tiene estas habilidades y entiende las diferentes tácticas necesarias. Su cuerpo atlético lo distingue de otros jugadores.

Shatov, que cuando era un niño solía ver vídeos de Zinedine Zidane para intentar imitar la habilidad del creador de juego de Francia, disputó más de 100 partidos con el Ural en Segunda División. Los aficionados en seguida lo aceptaron y fue escogido como su mejor jugador del año 2010. A pesar de eso, fue una sorpresa cuando los principales clubes de Rusia comenzaron a mostrar interés por él. El CSKA de Moscú lo seguía, pero finalmente se decantó, en 2012, por el Anzhi Makhachkala, donde estaba Samuel Eto’o y donde, más tarde, se añadiría Willian.

Rápidamente, se hizo evidente que Shatov se encontraba a gusto en dicha compañía. Prosperó en el Anzhi con algunas brillantes actuaciones y fue llamado a la selección nacional por el entonces entrenador Fabio Capello en la primavera de 2013, anotando en su debut en la victoria contra Islandia (2-0).

Los años de auge del Anzhi duraron poco y Shatov fue incluido en el grupo de futbolista que tuvieron que ser vendidos en verano de 2013. El Zenit fue rápidamente a por él y, desde entonces, su evolución ha sido meteórica. Rusia tiene muchos jugadores con talento, pero pocos tan entregados como Shatov, un verdadero profesional que se entrena adecuadamente y que se cuida cuando está fuera del terreno de juego.

Sin embargo, no ha podido evitar la controversia. Shatov no disfruta dando entrevistas y, recientemente, demostró su falta de experiencia cuando dijo un poco demasiado.

“Todo el mundo piensa que los jugadores se echan a perder por el dinero”, dijo. “El trabajo de un profesional del fútbol es duro – más duro que la labor de los periodistas y que muchas otras profesiones. Entrenamos todos los días durante tres o cuatro horas, y no sé qué se puede comparar a eso… quizás, el trabajo mecánico en una fábrica. Tal vez sólo las personas que tienen ese tipo de trabajos está tan cansadas como nosotros”.

Se generó un poco de polémica, pero, independientemente de eso, Shatov es un buen tipo. Recientemente, se supo que gastará 15 millones de rublos (200.000 euros) para construir un nuevo campo de fútbol en Nizhny Tagil, donde planea abrir una escuela de fútbol. El terreno de juego debe construirse este año y la intención de Shatov es ayudar a los jóvenes de la zona a desarrollarse como jugadores y personas.

“Oleg es un hombre generoso, dispuesto a ayudar a sus amigos y familiares”, dijo recientemente su padre. “Él quiere construir un campo de fútbol en su ciudad natal para que los chicos de allí tengan un lugar a donde ir. Él se crió en los suburbios, donde hay muchos vándalos; y es importante que los chicos puedan crecer rodeados de buena gente”.

Uno de los amigos que Shatov tiene en el Zenit es el defensa Igor Smolnikov. Sus esposas también son muy amigas y hace seis meses pusieron en marcha el proyecto caritativo ‘Juega y ayuda’, destinado a ayudar a los niños gravemente enfermos. El 18 de octubre 2015 realizaron su primera subasta de caridad en San Petersburgo, recaudando más de 15 millones de rublos.

“Queremos involucrar a la mayor cantidad de futbolistas, jugadores de hockey, de baloncesto y de voleibol a nuestro proyecto”, dijo la esposa de Shatov, Victoria. “Nuestro objetivo es atraer a la gente con el tema de la filantropía. Nuestro Consejo de Administración ya cuenta con lya Kovalchuk [jugador de hockey sobre hielo] y su esposa Nicole y ahora estamos negociando con [el boxeador] Roy Jones Jr., quien recientemente recibió la ciudadanía rusa”.

Está bastante claro que Shatov es más un trabajador que un soñador, un personaje con los pies en la tierra que jamás olvidará sus raíces. “Dejemos que los sueños sigan siendo sueños”, dijo cuándo se le preguntó si se veía jugando, algún día, ‘El Clásico’ defendiendo la camiseta del Real Madrid, club del que es seguidor. “Yo prefiero no soñar, sino establecerme metas. Sé que un día volveré a vestir la camiseta del Ural, como me prometí. Ural es mi segundo hogar. Me criaron allí, como futbolista y como persona”.

Gosha Chernov | | Sport-Express

 


Este artículo forma parte de la red de medios que ha coordinado el diario inglés The Guardian de cara a la Euro2016. Se trata de una cooperación entre 24 de los mejores diarios y revistas de los países presentes este verano en Francia. Panenka es la cabecera escogida como representante de esa asociación en España.
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