El 28 de diciembre de 1990 no fue un día cualquiera. La celebración de los Santos Inocentes no solo quedaba marcada por el leve accidente del Rey Juan Carlos y la Infanta Cristina. Aquel frío día de invierno nacía, en Madrid, Marcos Alonso Mendoza. Claro que, para entonces, aquel pequeño no tenía ni idea ni de su destino balompédico, ni de la gran responsabilidad que ya cargaba a sus espaldas.

Marcos Alonso Mendoza todavía no era consciente de que por sus venas corría la sangre de dos generaciones marcadas por el balón. Marquitos, su abuelo, fue el primero de los Alonso que triunfó en el fútbol. ¡Y de qué manera! Marcos Alonso Imaz fue uno de los jugadores que formó parte del equipo campeón de las cinco Copas de Europa con el Real Madrid. Sus éxitos llegaron al lado de jugadores como Alfredo Di Stefano, Ferenk Puskás y Paco Gento. Gracias a su calidad, las puertas de la selección se abrieron para él, redactando la primera página de su familia.

Aquel 28 de diciembre, Marcos Alonso Mendoza tampoco era consciente de que su padre, Marcos Alonso Peña, había sido un reconocido futbolista en la época de los 80. Aquel extremo veloz, marcado por los regates, comenzó debutando en el Racing de Santander para ser traspasado, posteriormente, al Atlético de Madrid. Tras tres temporadas haciendo diabluras por las bandas, el FC Barcelona abrió las puertas de su vestuario para delicia de los aficionados culés. Como azulgrana, Marcos, a secas, ganó los cinco títulos que cosechó como jugador. Especialmente recordado fue el gol de cabeza que marcó en el último minuto, en la final de la Copa del Rey y contra el Real Madrid. Aquellos cinco años vistiendo la zamarra del Barça fueron los más exitosos de una carrera maravillosa.

Fueron cada una de sus actuaciones las que le valieron para convertirse en internacional con la selección absoluta en 22 ocasiones y disfrutar de una de las victorias más importantes y simbólicas de la historia de La Roja: El famoso 12-1 contra Malta.

 

Marcos Alonso Mendoza se convertirá en la tercera generación de una familia, marcada por el fútbol, que se enfunda la elástica de la selección nacional

 

Así pues, y con estos antecedentes, parecía que el destino del pequeño Marcos ya estaba escrito. Y así ha quedado plasmado casi tres décadas más tarde. Un inicio arrollador de temporada en el nuevo Chelsea de Maurizio Sarri ha sido el detonante para que Luis Enrique lo haya llamado a filas para defender los colores de la selección española. Esta convocatoria escribe una nueva página en la historia de la familia Alonso.

A pesar de que la oportunidad le ha llegado más tarde que a sus antecesores, Marcos toma el relevo de su padre en La Roja a los 27 años. Y toma el relevo igual que, muchísimos años atrás, su padre lo tomó de su abuelo. A la espera de su debut con la selección en partido oficial, Marcos Alonso Mendoza se convertirá en la tercera generación de una familia, marcada por el fútbol, que se enfunda la elástica de la selección nacional.

Su carrera deportiva comenzó muy pronto. Inició sus andaduras por el verde en Santander, localidad en la que nacieron tanto su padre como su abuelo. Pero sus aventuras por el norte de la península duraron poco. Siendo su padre entrenador, su familia se embarcó en la aventura de esta vida nómada hasta que aterrizaron en Madrid. Instalados en la capital, el pequeño de los Alonso continuó su formación, primero en las inferiores del Atlético de Madrid y, posteriormente, en La Fábrica del Real Madrid.

Un hecho que enorgullecería muchísimo a Marquitos. De hecho, el propio Marcos Alonso declaró, muchos años atrás, ser “del Real Madrid a muerte” gracias a su abuelo.

De blanco, el tercero de los Alonso fue quemando etapas hasta convertirse en el lateral zurdo titular del Real Madrid Castilla. Una posición que no terminaba de gustar a su abuelo Marquitos, que le quería ver golpeando las metas rivales, como también confesó el entonces joven futbolista.

En 2009, Manuel Pellegrini le convocó por primera vez con el primer equipo. Sin embargo su debut profesional llegó en el 2010, curiosamente ante el Racing de Santander. En aquel partido, el club blanco se impuso por 2-0. No obstante, su posición en el Real Madrid estaba ocupada por un indiscutible Marcelo, así que al joven futbolista no le quedó más remedio que hacer las maletas.

Alonso llegó, en aquel verano de 2010, al Bolton Wanderers. Allí permaneció tres temporadas. Sin embargo, su primer curso en Inglaterra se vio marcado por un trágico episodio en su vida privada. El jugador tuvo un accidente de coche mientras circulaba a más del doble de la velocidad permitida. Además, dio positivo en alcohol. Aquel incidente, en el que murió una joven de 19 años, marcaría un antes y un después en su carrera deportiva. De hecho, sus primeros números en la Premier League fueron muy discretos. Sin embargo, el lateral fue de menos a más dejando un balance de 46 partidos jugados y cinco goles anotados antes de marcharse, nuevamente, a la aventura.

Precisamente fueron esos dos últimas campañas, las que le sirvieron de aval para dar un salto de calidad a la Fiorentina. Su primera etapa en Italia tampoco fue sencilla. Tan solo jugó nueve partidos con los viola antes de volver a Inglaterra, en calidad de cedido, para enrolarse en las filas del Sunderland. De nuevo en las tierras de Bobby Charlton y Gary Lineker, el futbolista español completó un final de temporada excelente, llevando a su equipo hasta la final de la FA Cup.

Sus actuaciones le abrieron otra vez las puertas del Artemio Franchi. De nuevo en Florencia, el jugador se convirtió en un habitual en las alineaciones de Vincenzo Montella, compartiendo campo con jugadores de la talla de Aquilani, Borja Valero o Giuseppe Rossi. En las dos temporadas que permaneció en la Fiore, jugó 85 partidos registrando cinco goles y siete asistencias.

En verano del 2016, con 25 años, Marcos Alonso fichó por el Chelsea FC. El conjunto inglés apostó muy fuerte por su calidad, desembolsando 25 millones de euros por él. De la mano de Antonio Conte, Alonso ganó sus primeros títulos como profesional, estrenando su palmarés particular con una Premier League y una FA Cup. En su primera temporada como blue, saltaría 37 veces al verde, contribuyendo al equipo con seis goles y tres asistencias. Unos números causados por Antonio Conte, quien adelantó su posición hasta el interior izquierdo, explotando su potencial y vocación ofensiva.

Pero la euforia por los éxitos cosechados en la primera campaña desaparecieron en la segunda temporada. El futbolista anotó ocho goles y repartió cuatro asistencias entre todas las competiciones, pero el nivel de la plantilla distó mucho del ofrecido durante el curso anterior. El técnico italiano no supo dar con la tecla y el equipo perdía puntos con mucha regularidad. Si un año atrás había conseguido el doblete de Premier y copa, en la siguiente campaña no pudo pasar de la quinta posición. A 30 puntos del campeón y con un balance de siete empates y diez derrotas, la directiva cesó al técnico a final de temporada.

No obstante, una temporada convulsa también tiene sus puntos fuertes. Y a Marcos Alonso le llegó en forma de llamada. Julen Lopetegui, el entonces seleccionador nacional, descolgó su teléfono para incluirlo en la lista de convocados para los amistosos de preparación para el Mundial de Rusia. En el Wanda Metropolitano y con una aplastante victoria sobre Argentina por 6-1, Marcos Alonso debutaba con la selección española en partido no oficial.

 

En el Wanda Metropolitano y con una aplastante victoria sobre Argentina por 6-1, Marcos Alonso debutaba con la selección española en partido no oficial

 

A pesar de la decepción por quedarse fuera de la lista de convocados para el Mundial, la motivación de Marcos Alonso no decayó ni un segundo. El éxito está en su ADN y así se ha visto reflejado en este impresionante y prometedor inicio de campaña. Claro que, ahora en el área técnica tiene a Maurizio Sarri. El experimentado entrenador italiano ha conseguido exprimir, todavía más, la calidad de Marcos Alonso. “En estos momentos, es el mejor de Europa en su posición.” Claro que su posición ha vuelto a ser la de lateral zurdo como consecuencia del nuevo sistema del 4-3-3 con el que de nuevo arrasan los blues. Este cambio le ha sentado fenomenal a Marcos Alonso. “He vuelto a mi posición natural. Estoy muy contento con el nuevo sistema de Sarri”, declaró en una reciente entrevista para El País.

Sus números en estos primeros cuatro partidos han sido arrolladores. Marcos Alonso ha jugado los cuatro partidos de liga dejando unos registros fantásticos. El lateral ha marcado un gol y ha repartido cuatro asistencias. Sus actuaciones han sido aplaudidas en las gradas del Stamford Bridge y Luis Enrique ha decidido darle una de las mayores oportunidades en su carrera deportiva. Además, el nuevo seleccionador español le ha despejado el camino hacia el lateral, debido a la notoria ausencia de Jordi Alba.

El 28 de diciembre de 1990, Marcos Alonso Mendoza todavía no era consciente de la historia que tenía por delante. Todavía no sabía que Marcos Alonso III ya estaba en camino.