Hace tres años se quedaron a las puertas de medirse a un rival europeo de Primera División en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey. Este curso, el CD Ebro (asentado en la Segunda B, aunque en la zona baja en este inicio de temporada) sí ha logrado el hito de medirse a un club ‘continental’. Buen momento para recordar lo que vivimos en esa Segunda Ronda de la Copa del Rey 2015/16.


 

Asoma cauto, introduciendo únicamente la cabeza, espera a que José Luis, miembro del club, alce la mirada y entonces lanza una pregunta tímida: “¿Qué necesito hacer para ser socio del Ebro?”. Respuesta clara: “El DNI y dineros”. Llega el primer escollo, y no tiene nada que ver con el aspecto económico. “Lo único es que mi mujer ya tiene suficiente con que sea socio del Zaragoza y si ahora se entera que me hago del Ebro…”. Segundos de tensión, rememora la dureza del sofá, pero la operación parece encaminada.

A horas de disputar la segunda ronda de la Copa del Rey, las oficinas de ‘El Carmen’ están en plena ebullición. José Luis se encarga de ir sacando los tickets ya que el estadio (de 1.200 espectadores tras la remodelación para afrontar el debut en Segunda División B) únicamente cuenta con una taquilla y con una máquina de impresión. “Cualquier adelanto es bueno para que no se formen colas”. Pese a la prevención, hasta el minuto 26 no paró de entrar gente para ver el duelo histórico ante el CD Tudelano. Incluso se tuvo que cerrar la única puerta de acceso ante la imposibilidad de dar cabida a más gente en el recinto.

Así es la máquina de impresión de entradas del CD Ebro.

A eso de las doce del mediodía, en el campo donde después saltarán los chicos del primer equipo, un grupo del fútbol base lleva a cabo su entrenamiento habitual aprovechando la ausencia de clases. Pese al momento actual, el CD Ebro siempre ha sido un conjunto de cantera y que habitualmente se ha nutrido de ella. El éxito de los mayores se ha unido esta temporada a la presencia de los juveniles en División de Honor, el escalón más alto a nivel nacional.

El presidente Jesús Navarro pasea cerca de la zona de banquillos. En los últimos días su teléfono no para de sonar: medios de comunicación, amigos, alguno que otro pidiendo un favorcillo en forma de entradas y mucho revuelo ante la presencia de La Química en el tercer escalón del panorama futbolístico y dando guerra en la Copa. Jesús muestra emoción en la mirada, rememora anécdotas vividas en sus 21 años como máximo dirigente del Ebro y no olvida las dificultades que pasaban incluso para poder jugar cada fin de semana. Su cercanía al río Ebro, a escasos metros de la tapia de El Carmen, no era la causante de las inundaciones que muchos sábados y domingos sorprendían a los equipos rivales. La famosa tubería que pasaba por debajo del campo, entonces de tierra, solía tener escapes de agua y dejaba impracticable el rectángulo. Lo más repetido por los futbolistas arlequinados era el deseo de acabar con esa pesadilla. Jesús daba su palabra, pero al final lo poco que había en las arcas lo hacía imposible.

JESÚS NAVARRO (PRESIDENTE DEL CD EBRO)

La bandera del club.

La alegría e ilusión del presidente contrasta con la seriedad del director deportivo. Ander Garitano, 15 años en Primera División como futbolista, ha sido el encargado de moldear la plantilla desde que en mayo de 2014 se enroló en el proyecto. Ascenso histórico a Segunda B en su primera temporada y un verano 2015 lleno de operaciones. Únicamente tres futbolistas que ascendieron desde Tercera División siguen en el plantel de Emilio Larraz, técnico que no fue el que logró el ascenso (fue José Luis Loreto, del que se decidió prescindir). Garitano es un hombre que vive las 24 horas para su trabajo. Su escritorio está lleno de papeles, apuntes, dos móviles y un ordenador en el que hay en pause un encuentro de un rival del Grupo II. Las llamadas no cesan y Ander decide poner en silencio sus teléfonos para “poder estar un rato tranquilos”. Segundos antes de hacerlo, vuelve a sonar, pero el director deportivo que este verano ha concretado 17 fichajes explica cómo se prepara el reto del año más importante en la historia del CD Ebro.

ANDER GARITANO (DIRECTOR DEPORTIVO DEL CD EBRO)

Vestuario del equipo.

Hoy es un gran día para el club, pero también para el pequeño bar que trata de hacer el agosto cada vez que hay fútbol. Sus gestores actuales, que han aterrizado esta temporada, tienen claro el desenlace del envite copero: “Que lleguen a la prórroga y que gane el Ebro, eso sería lo mejor para nosotros”. Dicho y hecho. Uno de los nuevos es Adán Pérez. Cedido por el Real Zaragoza tras una campaña poco afortunada en Segunda con el Real Racing Club (seis partidos), el zaragozano de Quinto de Ebro no está en la citación frente al Tudelano tras un inicio de curso muy concurrido.

Adán es uno de los diez aragoneses (de una primera plantilla de 20) del CD Ebro, seis son nacidos en Zaragoza y otro, Carlos Javier, nacido en Santa Cruz de Tenerife pero que aterrizó en la capital del Ebro en sus primeros años de vida. Adán, que fue clave en el ascenso del Zaragoza B de Tercera a Segunda B con Larraz en el banquillo, es uno de los niños mimados de El Carmen y eso se nota cada vez que la afición se cruza con él.

ADÁN PÉREZ (JUGADOR DEL CD EBRO)

La única entrada al estadio para la afición.

El partido no es vistoso; Ebro y Tudelano saben que en juego está un billete para la ‘previa europea’, ya que los seis equipos de Segunda B/Tercera que superen la tercera ronda tendrán asegurado un enfrentamiento (a ida y vuelta) ante un conjunto de Primera División que disputa competición continental este curso.

Pese a ser una temporada de novedades para el Ebro, la grada ya tiene callo en encuentros largos y con sabor copero. Frente al Real Unión Club tuvieron que esperar a la tanda de penaltis para doblegar a los de Irún, cuatro veces campeones del torneo en el primer tercio del siglo XX. Cuando todo hace presagiar el desenlace desde los 11 metros, aparece Edu García (uno de los tres supervivientes del ascenso desde Tercera, junto a Loscos, meta titular, y José Carlos Gil, en el banquillo) para aprovechar una indecisión entre el portero y la zaga navarra y convertirse en el héroe de la tarde. Estalla el delirio en El Carmen y el barrio de La Almozara. Apenas cinco ocasiones en 120 minutos de juego. El inicio está marcado por el lleno absoluto en El Carmen: un reguero de gente que no para de entrar, aficionados que se tienen que quedar fuera y la presencia del alcalde de la ciudad, dirigentes del Real Zaragoza, de la Federación Aragonesa de Fútbol o míticos de la Recopa como Santi Aragón o ‘Chucho’ Solana.

EDU GARCÍA (GOLEADOR DEL CD EBRO)

La hinchada tras el partido esperando a los jugadores.

Inyección de moral para el club: el sueño de medirse a un grande de España está a un partido y un premio económico que ya alcanza los 47.000 euros para añadir a un presupuesto de alrededor de 640.000. En tiempos de zozobra deportiva para el primer equipo de la ciudad, el CD Ebro asoma como un torrente que no quiere parar de progresar gracias a un proyecto sólido y con criterio. Aunque el mejor resumen de lo que es actualmente este club lo hizo un señor de unos 75 años ataviado con la camiseta arlequinada que, tras el 1-0 al Tudelano y con lágrimas en los ojos, afirmó: “Yo pensé que jamás vería algo así”.