Gabor Kiraly miró a la cámara y trató de contener las lágrimas. Era 1998 y tenía solo 22 años. El portero acababa de hacer su debut internacional en una victoria sobre Austria, parando un penalti en su primera intervención. «Fue sorprendente que los aficionados corearan mi nombre. Tengo la sensación de que este es el comienzo de nuestro impulso. Pedimos paciencia, pero estamos trabajando en ellow», dijo tras el pitido final.

LISTA23(M)Había un par de cosas que probablemente no sabía por aquel entonces. Lo primero es que necesitaría otros 18 años y muchas decepciones para que Hungría volviese a clasificarse para disputar un gran torneo; y lo segundo es que él volvería a ser el portero titular.

Por supuesto, Kiraly es el único jugador de la actual selección que jugó ese partido de 1998 y todavía también podría llegar a ser el futbolista más viejo en jugar en una Eurocopa. Este torneo podría ser un final digno -a pesar de no haber indicado que quiere retirarse todavía- de un largo camino que se inició en la ciudad húngara de Szombathely. Ahí fue donde Kiraly nació el día de los Inocentes de 1976.

 

«Los aficionados vinieron de Múnich a Craven Cottage vistiendo pantalones deportivos grises», dijo Kiraly sobre su paso por el oeste de Londres

 

La decisión de convertirse en futbolista no fue una gran sorpresa ya que su padre jugó como delantero en el equipo local, el Haladas. Gabor comenzó su carrera profesional allí, jugando para el equipo incluso cuando estaba haciendo el servicio militar obligatorio con los guardias fronterizos.
A pesar de que sus padres dijeron que no era un niño problemático, a los 19 años recibió una sanción de diez partidos por lanzar una pelota a un árbitro después de una derrota en un partido de liga. Eso lo llevó a trabajar aún más después de la sanción y acabó consiguiendo la titularidad de nuevo.

No duró mucho más tiempo en el Haladas. En 1997, el Hertha Berlín llamó a su puerta. Años más tarde llevó al equipo alemán a la segunda ronda de la Liga de Campeones donde dejó una notable impresión, en especial ante el Milan en San Siro, lo que le valió el elogio general. Pronto, algunos de los clubes más grandes llegaron a llamar a su puerta, pero él permaneció en la capital alemana durante siete años.

Después, en 2004, el Crystal Palace se lo llevó a Inglaterra. Estuvo cedido en el West Ham y el Aston Villa antes de unirse al Burnley. Regresó a Alemania con el Bayer Leverkusen y el Múnich 1860 tras una temporada en el Fulham. En 2015 decidió volver a su casa: el Haladas.

LISTA23(M)«Los aficionados vinieron de Múnich a Craven Cottage vistiendo pantalones deportivos grises», dijo Kiraly sobre su paso por el oeste de Londres. «Mi hijo era portero en el equipo menor de 11 años del Fulham y el hijo de José Mourinho jugó allí como portero del equipo sub-15. Nos encontramos ambos un par de veces y charlamos como padres. Es un tipo muy sencillo y agradable», dijo una vez.

En más de dos décadas como profesional ha hecho algunas paradas memorables e, inevitablemente, algunos errores. Pero son los momentos más extraños los que sobresalen, como parar de forma espectacular un balón y luego metérselo dentro de la meta o mirar a la izquierda y echar la pelota a la derecha.

Una historia sobre su paso por Berlín destaca especialmente: la leyenda urbana dice que una vez inició un ataque haciendo rebotar adrede un balón en el larguero. Kiraly lo hizo en bastantes entrenamientos con el Hertha, pero su entrenador le dijo que le mandaría al banquillo si lo hacía en un partido oficial.

Mátyás Szeli | | Nemzeti Sport

 


Este artículo forma parte de la red de medios que ha coordinado el diario inglés The Guardian de cara a la Euro2016. Se trata de una cooperación entre 24 de los mejores diarios y revistas de los países presentes este verano en Francia. Panenka es la cabecera escogida como representante de esa asociación en España.
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