Se cerró el mercado de invierno y la reflexión que desprendían sus cuentas fue unánime. China ha dado un golpe sobre la mesa con una inversión en fútbol sin precedentes. De hecho, la primera división del país fue la liga que más invirtió en talento; la segunda división, otro de los mejores postores. En esta última, precisamente, ha recalado Yuri de Souza, brasileño de nacimiento, portugués de adopción y repatriado en Ponferrada. El día que anunció su despedida, la Ponferradina perdió un mito.

Tardó semanas en dar el ‘sí’ a la suculenta oferta que había llegado desde oriente. Demasiadas cosas pasaban por la cabeza de alguien que había dedicado los últimos siete años a una ciudad como Ponferrada y un club como la ‘Ponfe’. “Para ser sincero, me quedé un poco asustado cuando llegó la oferta, por el hecho de ser un país como China, un país tan distinto, su idioma, dejar todos mis amigos aquí”, confiesa Yuri para Panenka.org. “Luego, valorándolo con mi familia vimos que era una oportunidad única. Tengo 33 años y muchas ofertas así ya no van a llegar”, continúa. “En este sentido, creo que dadas las circunstancias fueron mis allegados los que me convencieron a mí en lugar de yo tener que persuadirlos a ellos. Y claro, el hecho de que haya tantos españoles allí me ayudó”, concluye.

A Yuri, no le falta razón. El foco que el gigante asiático ha puesto en las ligas europeas está convirtiendo a China en un destino cada vez más valorado por el futbolista ansioso de retos exóticos de garantías. Alex Teixeira, Jackson Martinez, Ramires y Gervinho, todos provenientes del fútbol europeo, han firmado por clubes chinos que cada vez acumulan mayor poder adquisitivo. Estos, además, ya no se conforman con los últimos coletazos de calidad de jugadores al final de su carrera; un proyecto de futuro requiere a grandes figuras en buen estado de forma. “Si se están yendo tantos futbolistas a China es porque, en realidad, es un país, un idioma y una liga de futuro”, asegura el mismo Yuri. Al menos, esa es la férrea intención de Xi Jinping, presidente del gobierno chino. Sin ir más lejos, el Qingdao Huanghai de la China League One, del que ya forma parte Yuri, ha apostado por un entrenador español, Jordi Vinyals, y también con Martí Crespí para completar su defensa e iniciar una nueva y prometedora temporada. Los tres, junto al resto del equipo apuran las últimas horas de pretemporada en España antes de embarcarse en la aventura definitiva.

“Me voy a hacer mi trabajo lo mejor posible –de hecho, tiene la ambición de llegar a jugar en la Superliga China después de esta temporada– y también integrarme en la nueva cultura”, afirma el brasileño. “Sé que será difícil, pero me gustaría llegar a tener la mitad, ¿qué digo, la mitad? El 20% del cariño que he recibido de la gente en Ponferrada. Cómo me identifiqué con el club, con la ciudad. Voy a echar mucho de menos jugar en el Toralín”, añade. Dejar Ponferrada para partir hacia China comportaba separarse de un club donde el delantero no solo se ha asentado como jugador profesional, sino que también se convirtió en capitán y uno de los veteranos de La Deportiva. Ya en Pontevedra, primer club de la liga española en el que militó, acabó dos temporadas consecutivas como máximo anotador de la categoría. Una vez en Ponferrada las cifras goleadoras solo  descendieron a causa de graves lesiones y la comunión entre el brasileño y la afición de el Bierzo se selló para siempre con su aportación durante el playoff de ascenso a Segunda la temporada 2011-12. En total fueron dos ascensos y un descenso los que Yuri vivió en la Ponferradina, donde el brasileño pensaba continuar su aportación dentro de las arcas del club una vez colgara las botas. Sin embargo, la oferta de China cambió los planes tanto del club como del mismo Yuri, que valoró a consciencia si, a sus 33 años, debía emprender tal aventura, una experiencia que económicamente presenta pocas objeciones.

“¿Miedo a desaparecer del mapa?”, se pregunta Yuri. “Siendo sincero sí que lo pensé. Si la gente se va a olvidar de mí, si ya nadie en España va a hablar más de Yuri…pero también pensé que si me quedara hubiera llegado un momento en el que el fútbol se acabaría y la gente me iba a olvidar. Así que, quedándome o saliendo de la Ponfe, nada cambia ya que mis mejores años los he pasado aquí. He hecho amigos y he tenido una buena imagen en la ciudad y en el club”, confiesa emocionado. “Todo esto lo noté el día de mi despedida. El apoyo del presidente en rueda de prensa, los compañeros, la gente en la calle. Siempre supe que esto no es un adiós sino un hasta luego a la Ponferradina”, repite Yuri. El Qingdao Huanghai apura sus últimas horas de pretemporada en España. El próximo día 4 de marzo toda la expedición volverá a China para dar comienzo a una nueva temporada, la más europeizada de los últimos tiempos.