En Uruguay hay dos aspectos inmutables, el primero de ellos es la capacidad innata para sacar futbolistas debajo de las piedras y el segundo es que Óscar Tabárez será quien entrene a esos jugadores. El bloque principal que irá a Rusia en busca de su tercer Mundial, bien catalogada en https://apuestas.net, será el equipo habitual formado por los Muslera, Godín, Maxi Pereira, Cebolla Rodríguez, Stuani, Luis Suárez o Cavani. Pero a diferencia de otros torneos, Tabárez cuenta con una serie de futbolistas jóvenes sin apenas experiencia en la selección mayor de Uruguay. La renovación se ha hecho efectiva y ahora tan solo falta que su protagonismo vaya creciendo; será un proceso largo pero fructífero ya que posiblemente sea el último Mundial para una generación de oro.

La férrea defensa necesita cambios

Es curioso hablar de renovación en la defensa charrúa cuando José Giménez es un fijo y tiene tan solo 23 años, pero ya lo tenemos por veterano debido a sus más de 40 partidos con la absoluta. Donde sí necesita realizar ciertos cambios es en los laterales y Tabárez está en ello, parece que ya poco les queda a clásicos como Maxi Pereira, Cáceres o Fucile. En el lateral derecho poco a poco va entrando Guillermo Varela (25 años, 3 partidos). El jugador de Peñarol no ha llegado a ser aquello que prometía cuando quedó finalista en el Mundial Sub-20 de 2013, lo fichó el Manchester United y tras varias cesiones, poco productivas, ha vuelto a recuperar su nivel en Peñarol. La gran sorpresa ha sido la reconversión de Diego Laxalt (25 años, 5 partidos) del extremo izquierdo al lateral. La apuesta de Tabárez parece haber sido buena, y el futbolista del Genoa bien podría ser titular en ese puesto en Rusia. Laxalt es de la misma, y exitosa, generación que Varela, lo fichó el Inter y no contaron con él, pero en el Genoa sí tiene continuidad. Otro de aquella Uruguay Sub-20 del Mundial de Turquía era Gastón Silva (24 años, 17 partidos). Lleva unos cuantos encuentros más que Varela y Laxalt, su polivalencia hace que pueda jugar en varias posiciones de la defensa. Tras su paso por Torino y Granada ahora defiende la camiseta de Independiente.

Un medio con menos músculo y más técnica

Uruguay ha sufrido un cambio importante en el centro del campo, ha pasado de futbolistas poco técnicos como Gargano, Eguren, Ruso Pérez o Arévalo Ríos a una generación de finos medios. El más parecido a esa escuela es Nahitán Nández (22 años, 11 partidos), el futbolista de Boca Juniors es un jugador de mucha entrega pero que también tiene bastante gol. Tan solo hay que ver sus registros goleadores en Peñarol y ahora en Boca, Tabárez lo suele poner por la banda derecha. Bien distintos son Rodrigo Bentancur (20 años, 6 partidos), Giorgian De Arrascaeta (23 años, 13 partidos) y Federico Valverde (19 años, 4 partidos). Los tres son futbolistas finos, con buena visión de juego y gran capacidad de pase, cumplen ese perfil que antes se la atribuía a Lodeiro. Es difícil que todos estén presentes en el Mundial, alguno de ellos se caerá de la lista definitiva, pero el futuro charrúa pasa por sus botas. Otro futbolista que es una mezcla de esos perfiles es Lucas Torreira (22 años, 2 partidos). El medio de la Sampdoria es intenso sin balón, pero cuando la pelota le llega a sus botas no le quema. Sabe distribuir bien el juego y es un notable pasador. Ahora mismo es uno de los futbolistas más cotizados del Calcio, los más grandes ya se están pegando por hacerse con sus servicios y está claro que esta será su última campaña en la Samp.

El gol no se acaba nunca

Posiblemente la selección con más gol del próximo Mundial sea Uruguay, puesto que a sus cuatro delanteros se les están cayendo los tantos esta temporada. Cavani lleva 24 con el PSG, Stuani 17 con el Girona, Suárez suma 21 en el Barça y Maxi Gómez 13 con el Celta. Vamos a detenernos en este último: Maxi Gómez (21 años, 4 partidos). Firmó por el Celta y muy pocos sabían de él, venía de hacer 10 goles con Defensor Sporting pero estaba lejos del foco mediático. Con tan solo 21 años será el nueve en la próxima década de Uruguay, sobre todo teniendo en cuenta que sus otros tres compatriotas pasan ya de los 31 años. Las cualidades de Maxi son muy distintas a los nueves que ha tenido el combinado charrúa en estos últimos años, es un nueve clásico que remata al primer toque y que rara vez sale del área. En un futuro cercano se le unirán los Schiappacasse, Joaquín Ardaiz o Diego Rossi. A Uruguay jamás le va a faltar un delantero goleador.