Rondaba el año 2005 en Leeds, el norte de Inglaterra, y un emergente grupo de indie rock empezaba a asomar la cabeza por la ciudad. La banda se llamaba inicialmente Parva, pero cuando empezaron a tocar en los pubs de la urbe se dieron cuenta que la dificultad para recordar su nombre les privaba de muchas oportunidades. Después de una larga deliberación, un miembro del grupo propuso el nombre de Kaiser Chiefs, que es el apelativo de un equipo sudafricano. “Por aquel entonces buscábamos algo fuerte y reconocible”, admite Simon Rix, bajista del grupo, en la web Urban Pitch, Kaiser Chiefs es un nombre majestuoso y además Lucas Radebe [antiguo jugador del Leeds United] venía de allí”. Así pues, la banda se lanzó de lleno con su nuevo nombre y en 2005 sacaron su primer álbum llamado Employment. Con los años los Kaiser Chiefs se han convertido en uno de los referentes musicales en la ciudad y el Reino Unido, llegando a hacer giras por todo el mundo, con singles de la relevancia de Ruby o I Predict A Riot. Fue la trascendencia de Lucas Radebe en el club y en la ciudad lo que ayudó al grupo a hacerse un nombre en la escena musical. El sudafricano era por entonces el capitán del club y un emblema de las aventuras europeas de los ‘Whites, y clubes como el Manchester United, el Milan y la Roma se interesaron en él, pero Radebe nunca dejó Yorkshire. En una situación parecida se encuentra uno de los ídolos de la actual plantilla del Leeds, Raphael Dias Belloli, más conocido como Raphinha, que desde su llegada al club la pasada temporada está centrando todas las miradas del conjunto de Bielsa.

Polvo y arena

El fútbol en las categorías inferiores brasileñas es exigente, muchos niños quieren emular las carreras de las figuras de su país y solo los que despuntan en las academias de los grandes clubes pueden llegar a conseguir algo de dinero para sus familias y, por qué no, convertirse en profesional. Aquellos que logran entrar en las academias gozan de una oportunidad única para triunfar; los que no lo consiguen terminan jugando en los torneos várzea. Una serie de partidos independientes, organizados por la comunidad local, donde cualquiera puede jugar. Son unos partidos con un calor abrasador, unos terrenos de juego impracticables y unos jugadores con rabia. El salvaje Oeste. Ahí fue donde Raphinha empezó a dar sus primeros pasos como futbolista. Ahí fue donde aprendió a lidiar con la presión, las amenazas y los insultos.

 

Desde su llegada al club la temporada pasada, Raphinha está centrando todas las miradas en el conjunto de Marcelo Bielsa

 

Después de pasar unos años en clubes brasileños, el exfutbolista portugués Deco lo descubrió y movió los hilos para traerlo a Portugal antes que pudiera debutar como profesional en Brasil. Empezó en el segundo equipo del Vitória Guimarães pero en el primer entrenamiento Vitor Campelos, el primer entrenador que Raphinha tuvo en Portugal, ya se percató de la calidad que atesoraba: “Sabíamos que venía del Brasil, dónde el fútbol es más salvaje tácticamente, pero el potencial era evidente. Tenía una gran técnica y un fuerte uno contra uno, además de la calidad para llegar a ser un jugador de gran nivel”, contaba en Sky Sports. Aparte de las dotes futbolísticas, Raphinha también goza de una gran personalidad: reservado fuera del campo, pero una persona totalmente diferente dentro de él. “Es alguien que pone mucha intensidad en los partidos y los entrenamientos porque siempre quiere ganar, aunque sea un partido de entrenamiento”, afirma Campelos. Guimarães fue el entorno perfecto para que Raphinha desarrollara todas sus cualidades y en tan solo media temporada ya subió al primer equipo. La carrera de Raphinha en el fútbol profesional europeo empezaba.

Ascenso meteórico

Dos buenas temporadas en el Vitória Guimarães le valieron para fichar por uno de los grandes de Portugal, el Sporting Clube. En Lisboa el brasileño fue puro veneno y ya demostraba su enorme desequilibrio. Una soltura que adquirió con la ayuda del ahora jugador del Manchester United, Bruno Fernandes. “Cuando Bruno supo que me iba al Sporting me escribió diciéndome que tenía muchas ganas de jugar conmigo”, cuenta Raphinha en The Players Tribune, y añade: “Si no hubiera tenido su respaldo me hubiera costado integrarme en el equipo”. Bruno también fue quien le asesoró para fichar la siguiente temporada por el Rennes francés y luego por el Leeds United en 2020. Raphinha llegaba a una de las grandes ligas del mundo y el reto era mayúsculo. La vuelta de los ‘Whites a la Premier 16 años después de su descenso se presentaba con incógnitas, pero Raphina, Bamford o Harrison las solventaron con una gran temporada. Y qué decir de Bielsa, que le dio un estilo propio al equipo y lo montó a su gusto y a su manera, hecho que le ha convertido en todo un ídolo en Leeds. “Me acuerdo del primer día en el entrenamiento, estaba jugando con un balón y apareció alguien y me empujó por la espalda, luego me giré y era Marcelo”, recuerda Raphinha. Y es que, aunque no lo parezca, Bielsa y Raphinha tienen cosas en común; la más importante, una hambre insaciable de victoria, ninguno de los dos se conforma, no importa contra quién o dónde se juegue.

 

“Cuando Bruno Fernandes supo que me iba al Sporting me escribió diciéndome que tenía muchas ganas de jugar conmigo. Si no hubiera tenido su respaldo me hubiera costado integrarme en el equipo”

 

Raphinha es la nota diferencial en la melodía que Bielsa ha montado, ese jugador especial capaz de decidir partidos con su velocidad electrizante y su regate vertiginoso. Un jugador único y clave para el Leeds, alguien difícil de encontrar en un panorama futbolístico donde escasean los jugadores habilidosos y capaces de romper defensas en bloque bajo con un movimiento de cadera. Raphinha es todo esto y más. La admiración que despierta entre sus compañeros es tal que hoy en día cuesta encontrar alguien de su relevancia en un club histórico como el Leeds.

“A veces se ve rápidamente si un jugador es un fuera de serie, y él lo era”, manifestó su compañero Patrick Bamford en una entrevista en Sky, y admitió: “destacó en el equipo de inmediato”. Nadie duda que los aficionados del Leeds esperan que Raphinha siga mostrando esta calidad en el terreno de juego y ayude al equipo a mantenerse muchos años en la Premier. De la misma forma que los Kaiser Chiefs desearán seguir cantando bajo los focos del Elland Road y por qué no incluir en alguna de sus letras las diabluras que cada fin de semana Raphinha brinda al Leeds.

 


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Fotografía de Imago.