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En una época en la que es difícil encontrar equipos que se salgan de lo común, siempre son bienvenidos proyectos que ofrezcan un cambio en el orden preestablecido al que estamos ya mal acostumbrados. Podríamos decir que el Sevilla, en la liga española, es un ejemplo de esa modificación en la corriente futbolística. Un modelo donde prima el comprar barato y el vender caro. Monchi es un experto y se conoce su ya dilatada trayectoria al frente del equipo de Nervión. Sin embargo, este y otros muchos modelos están adaptados al contexto actual del mundo balompédico, en el que se buscan jóvenes estrellas para ficharlas antes de que lo haga tu competencia. A las afueras de la ciudad de Copenhagen, a orillas del lago Furesø, se erige el estadio Right to Dream Park, casa del FC Nordsjaelland, un equipo danés que milita en la Superliga, competición doméstica del país nórdico. En su palmarés cuenta con el campeonato liguero de 2011-12 y las dos copas danesas de las temporadas 2009-10 y 2010-11. Lo maravilloso de este equipo, que le hace único en el fútbol europeo, es el mérito de haber encontrado una forma de triunfar diferente a lo que se había visto. Un dato: la edad media de su plantilla es de 21,6 años, una de las más jóvenes de toda Europa. Un objetivo: formar un plantilla íntegramente con jugadores que hayan pasado por las categorías inferiores del club.

Los comienzos de esta entidad singular se remiten a 1991, cuando dos clubes locales de la zona, Farum Sports Club y Stavnsholt Boldklub, se convierten en el Farum Boldklub. No es hasta 2002 cuando un empresario danés, Allan Pedersen, compra el club, pasa a presidirlo y cambia el nombre a FC Nordsjaelland. Pedersen ansía cambiar los estamentos del fútbol creando un modelo de club diferente, novedoso y, a ser posible, exitoso. Durante esos años consigue tres títulos y tener alguna que otra participación en competiciones internacionales. La piedra angular sobre la que se empieza a erigir esta inexplorable forma de ver el fútbol llegó de la mano de una ONG afincada en Ghana. Right to Dream no solo trata de descubrir y desarrollar atletas de élite, sino también que sus acciones tengan un impacto retroactivo sobre la organización para que esta pueda seguir realizando su labor. En enero de 2016, Right to Dream compra la mayor parte de las acciones del FC Nordsjaelland y une África con Dinamarca, una conexión de más de 7.000 kilómetros de distancia. Desde entonces, han desarrollado la idea principal que Pedersen tenía en sus comienzos.

El primer paso fue la de acercar a los diferentes entrenadores de las distintas categorías de la institución. El técnico podría, de esta forma, tener contacto con los jóvenes jugadores del filial o de categorías inferiores, algo que para la directiva suponía una estrategia muy importante: pensar en el fútbol base y en el primer equipo como un todo, una única unidad. Una de las dificultades a las que se tuvo que enfrentar la directiva danesa fue el estilo de juego. Es normal y hasta comprensible que un entrenador tenga un estilo de juego que no dé resultados y por ello decida cambiarlo a otro con un estilo diferente. Pero en el Nordsjaelland no se hace así porque el estilo de juego del club es el 4-3-3 o el 3-4-3, con una mentalidad ofensiva y una presión agresiva.

Tom Vernon, ex ojeador del Manchester United, es el fundador de Right to Dream, y su idea era desarrollar jugadores en Ghana para que luego dieran el paso a Europa. ¿El problema? La inseguridad de saber si esos chavales de 18 años llegarían a triunfar en el viejo continente. Por eso Tom, al comprobar como trabajaban en el Nordsjaelland, compró el club y permitió que sus pupilos tuviesen un paso intermedio, un lugar de aclimatamiento para que el cambio no fuese tan brusco. La fórmula que utilizan con estos jóvenes es la maduración de sus personalidades. Es muy fácil entrenarles para pasar bien, golpear de forma correcta el balón o incluso atacar sin cometer una falta grave al rival. Lo complicado es darles herramientas para que puedan solucionar los diferentes problemas que se puedan originar en el devenir de un partido de fútbol, que sepan donde tienen que posicionarse, cuando correr y cuando no. En definitiva, mejorar sus capacidades psicológicas para que esos jugadores de 20 años piensen como veteranos de 30.

Su objetivo más ambicioso es conseguir una liga con el 100% de jugadores provenientes del filial. Se avista lejano y, siendo sinceros, complicado, pero al menos tiene nuestro beneficio de la duda. Un proyecto ambicioso que requiere mucho esfuerzo pero que puede tener su gran recompensa. Habrá que estar atento a este equipo en el futuro ya que puede ser el primero de muchos que apuesten por un modelo completamente distinto a los que estamos acostumbrados.