Nada como volver a casa. Las calles de toda la vida, los amigos de siempre y la energía de como cuando éramos más descerebrados y teníamos, en definitiva, altas dosis de inconsciencia. Si las calles hablaran. Los títulos, al igual que un buen empleo con un gran sueldo, son importantes, por supuesto. Todo un acicate para el día a día. Cuando el futbolista se retira busca dejar un legado, generalmente este se representa en trofeos. Sin embargo, el éxito o la plena reconfortación puede llegar de muchas maneras, por ejemplo dejando un legado en algún club, por mucho que uno mantenga las vitrinas vacías. Las copas estarán ahí cuando todo haya desaparecido, pero los recuerdos en forma de herencia también. Radja Nainggolan volvió a casa este pasado verano, regresó a Cerdeña donde siente la tranquilidad más plena. Y quién no se sentiría relajado en su isla.

Su regreso, además de añorado, significó la vuelta de aquel que se fue primero a Roma y después a Milán pero que siempre tuvo a Cagliari en el corazón. Volvió porque su fútbol así lo pedía, pero principalmente se debió a la enfermedad que atraviesa su mujer, Claudia. Fue diagnosticada de cáncer de pecho y el belga ansiaba estar junto a ella durante el tratamiento. “A veces tienes que ser primero un hombre y no solo pensar en tu carrera”, declaró a Dazn a su llegada a la isla. Su vuelta al sur de Italia no fue un paso atrás, de hecho se está comprobando que ha sido un avance. Pasada la treintena está en uno de los mejores momentos de su trayectoria profesional, y esto es mucho decir teniendo en cuenta que en la última década pocos jugadores en su posición han sido tan determinantes y efectivos. Lo mismo te defiende una jugada con el cuchillo entre los dientes que segundos después está en el área rival perforando la red.

“Regresar a Cagliari fue una elección siempre, yo tengo una palabra”, decía Nainggolan. El ‘Ninja’ es así, es un futbolista de la vieja escuela. Su palabra está por encima de todo. Para bien y para mal, también decidió no acudir jamás con Bélgica y continúa manteniendo su palabra, esté o no esté Roberto Martínez en el cargo. Así funciona. Si lo tienes de tu lado matará por ti, pero como vea que no confías en sus posibilidades lo has perdido. Se acabó. Para muchos será un tipo con mucho carácter y con problemas fuera del campo, pero como sepas cómo convertirlo en tu guerrero no se te irá jamás. Un cigarrillo después de entrenar y a funcionar. Por eso es extraño que Conte no haya querido contar con él, teniendo en cuenta que sí lo quiso para el Chelsea. Todavía es más curioso, y fuera de lugar, que tras caer en Champions League en Dortmund exigiera futbolistas con experiencia curtidos en mil batallas, ¿y qué era Nainggolan? 40 millones y una temporada después tuvo que hacer las maletas.

Son días felices en Cagliari, la última vez que arrancaron así en Serie A terminaron levantando el Scudetto con Gigi Riva como estandarte. Nainggolan no es ‘Riva’, ni falta que hace. De momento ya han ganado al Napoli, al Atalanta y a la Fiorentina, han empatado ante la Roma y cerca estuvieron de hacerlo frente al Inter. El belga ahí sigue en el centro del campo demostrando a todos que se equivocaron con él, que Cerdeña merece volver a recuperar su grandeza y que aquellos que dudaron de su fútbol no tenían ni idea. “Es que fuma cigarrillos, tiene muchos tatuajes y tiene salidas de tono”. Mira, lo siento mucho, pero si Nainggolan defendiera mis colores y mi escudo le dejaría hasta fumar puros. Qué cojones, fumaría puros con él cerveza en mano. No le voy a presentar a mi hija, tan solo quiero que salga al césped y se coma desde el verde al utillero rival. Si mañana empieza la guerra llama a Radja, coge el teléfono al segundo tono. Está loco, sí, pero es mi loco.