La selección de Grecia participará en la fase final de una Copa del Mundo por tercera vez en su historia. Después de clasificarse para las de Estados Unidos 1994 y Sudáfrica 2010, repetirá en Brasil 2014 con el objetivo de superar la primera ronda del torneo. Para ello cuentan con una nueva arma en la delantera: un tanque de 188 centímetros que responde al nombre de Konstantinos Mitroglou y que la rumorología futbolera ya coloca en equipos punteros de Alemania o Inglaterra. No sólo por haber alcanzado la categoría de héroe en la repesca del Mundial –marcando tres goles en los dos partidos frente a Rumanía– sino por su increíble capacidad goleadora en la liga griega: 14 goles en 10 partidos que permiten al Olympiacos liderar cómodamente el campeonato.

Kostas Mitroglou tiene 25 años y la apariencia intimidatoria de un guerrero espartano: brazos tatuados del hombro a la muñeca, un corte de pelo militar que disimula las entradas y una perilla de chivo bastante descuidada. Es un ariete que celebra los goles con una pistola en cada mano o simulando que maneja una metralleta; de los que primero disparan y luego preguntan.

Nació en Kavala, al noroeste del país, pero cuando era un niño su familia se trasladó a Alemania en busca de trabajo. Empezó a jugar al fútbol con 11 años en el modesto Maura Poulia y de ahí pasó al Duisburgo, donde estuvo cuatro temporadas. Más tarde fichó por el Borussia Mönchengladbach, convirtiéndose en una de las figuras de la liga alemana sub 19. Cuando se enfrentó a sus ex del Duisburgo, no tuvo piedad: marcó los cinco goles de la victoria de su nuevo equipo, estableciendo un nuevo récord.

Su progresión no pasó desapercibida para los responsables de la selección griega, que lo convocaron para el Europeo sub 19 celebrado en Austria en 2007. Mitroglou fue uno de los tres máximos goleadores del torneo y llevó a sus compañeros hasta la final, que perdieron contra España (1-0). En semifinales, Mitroglou había sido uno de los artífices de la épica victoria –con diez jugadores– frente a Alemania (3-2).

Sin ‘feeling’ con Valverde

Como el Mönchengladbach no se decidía a incorporarlo al primer equipo, Mitroglou aceptó ese verano una oferta del Olympiacos, donde esperaba ser el delantero de referencia. Pero no contaba con que allí iba a encontrarse con Ernesto Valverde, que buscaba jugadores más dinámicos.

mitro2En la primera etapa del ahora técnico del Athletic, Mitroglou sólo disputó 15 partidos y apenas tuvo tiempo de marcar 3 goles. Por eso, cuando Valverde regresó al club en 2010, Mitroglou supo que había llegado el momento de marcharse cedido. Y le fue bien, tanto en el Panionios como, sobre todo, en el Atromitos, donde marcó 19 goles en 39 partidos, clasificando a su equipo para los play-off por el título por primera vez y, de paso, adjudicándose el trofeo de mejor futbolista griego de la Superliga.

Su regreso al Olympiacos estaba justificado. La temporada pasada se repartió los goles con el argelino Rafik Djebbour, pero este año –con Míchel en el banquillo– ya está reclamando para sí todo el protagonismo. Su inicio de liga ha sido espectacular: él solito ha anotado el 41% de los goles de su equipo. Además, se ha convertido en el primer griego que consigue un hat-trick en la Champions League con la victoria por 0-3 en el campo del Anderlecht. Si a ello le sumamos los reseñados tres goles de la repesca contra Rumanía, queda claro que Mitroglou es uno de los delanteros más en forma de Europa. Un soldado del área que ya tiene varios galones en su uniforme y que será fundamental para que Grecia supere la primera ronda de un Mundial por primera vez en su historia.