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Marc Guéhi y la constante huida de los focos

El central del Crystal Palace encaja en los planes de la Inglaterra de Southgate priorizando la posición a los 'tackles', a pesar de tener las condiciones para destacar por ello

Guéhi

Inglaterra, ese país donde los coches circulan por la izquierda, parece perdida en el momento en el que su tráfico futbolístico ha cambiado de dirección. Los ‘Three Lions‘ han logrado resultados en la Eurocopa, pero no han destacado por su juego a pesar de ser uno de los conjuntos que más talento aglutina en sus filas. Un ‘mal’ posiblemente deseado por muchas otras naciones, pero sorprendente al tratarse de la cuna del fútbol. A diferencia de otros años, Gareth Southgate sufre para dar con la tecla. Por lo menos, para que su equipo sea más vistoso. La selección inglesa está llena de excelentes jugadores ingleses menos ingleses, tal como escribía Nacho González en Panenka en referencia a Phil Foden. Este fenómeno no solo se refiere a la parcela ofensiva, sino también a la defensiva. La irrupción de Marc Guéhi y su asentamiento en el combinado nacional demuestran que incluso el arte de defender también está agitándose.

En la nación del box to box aspira a gobernar un central que busca activamente desentenderse de la espectacularidad. Guéhi trabaja para hacer las cosas bien, no para buscar el refuerzo externo. Se formó desde los siete años en la academia del Chelsea, debutando con el primer equipo en 2019. Sin embargo, como vio que no tenía hueco en los ‘Blues’, al central no le tembló el pulso para marcharse cedido al año siguiente al Swansea City, por entonces en la Championship. Tampoco para reconocer que, al principio, lo pasó mal en los ‘Swans’ al estar alejado de su hábitat natural con 19 años. “Pasar por esos momentos te ayuda. Puedes tener un mal partido, pero recuerdas por lo que has pasado antes y casi lo olvidas, dices: ‘Solo tengo que demostrar mi valía en el próximo partido’. Avanzar con paso firme”, declaró el internacional inglés en una entrevista con The Guardian el pasado noviembre.

 

El central prioriza la interpretación y la posición a la espectacularidad a pesar de tener condiciones para ello: “Si puedo evitar que me vean en un partido, por muy loco que parezca, estoy haciendo mi trabajo”

 

Un católico como Guéhi, hijo de pastor, mantuvo la fe en sí mismo y en el proceso. Nacido en Abiyán y de orígenes humildes, se aferró a lo que le caracteriza desde pequeño: “El rasgo de mi vida es que todo ha sido bastante constante”. Superados los baches iniciales en el Swansea, el central encontró la regularidad que necesitaba en la temporada 2020-2021. Destacó en la Championship y se convirtió en una de las grandes sensaciones de la competición. El siguiente paso era establecerse en la Premier League. El Chelsea, que acababa de conseguir su segunda Champions, seguía sin ofrecerle los minutos que ansiaba en la élite. Patrick Vieira leyó la situación tan bien como interpretaba el juego sobre el césped y no tardó en detectar el talento del central. El defensa debía ser jugador del Crystal Palace, que acabó pagando 18 millones de libras por él en el verano de 2021.

“Tenía pánico, no sabía cuándo me iba a llamar. Cuando lo hizo, tuvimos una gran conversación. Incluso habló con mis padres, algo muy amable por su parte. A partir de ahí pude percibir la confianza que tenía en mí”, declaró Guéhi en 2022 a los medios del Crystal Palace sobre el interés de Vieira. Si el francés se obsesionó con su fichaje, no solo fue por ser virtuoso físicamente -potencia, velocidad y fuerza- o su tacto con el balón, sino por cómo enfoca sus cualidades a la hora de defender. “Si un defensa puede jugar un partido y parece que no ha hecho absolutamente nada, entonces lo ha hecho todo bien”, declaró el inglés en The Guardian. En plena cultura del highlight y en un país tan acostumbrado a la espectacularidad de cualquier posición, el central prioriza la interpretación y la posición a la fuerza bruta a pesar de tener condiciones para ello: “Si puedo evitar que me vean en un partido, por muy loco que parezca, estoy haciendo mi trabajo”. Usa la cuerda huida cuando se trata de acaparar la atención.

 

La irrupción de Marc Guéhi y su asentamiento en el combinado nacional demuestran que incluso el arte de defender también está agitándose en Inglaterra

 

Guéhi ha encontrado en el Crystal Palace la ansiada constancia que quería desplegar en la Premier League. En el sur de Londres, cerca de su familia y habiendo compartido durante un tiempo vestuario con sus mosqueteros Rhian Brewster y Conor Gallagher, ahora en el Sheffield United y el Chelsea respectivamente. Aunque Inglaterra no haya despertado demasiadas pasiones en esta Eurocopa, la irrupción del central invita a pensar que la selección tiene tanto presente como futuro. Ni siquiera estar ausente desde inicios de febrero hasta inicios de mayo le ha impedido formar parte de los planes de Southgate. Sus condiciones asombran a sus compañeros de selección. “Marc tuvo una lesión importante esta temporada, pero le vi volver en su primer partido y parecía que no había sucedido nada. Digo lo mismo sobre Phil Foden. Puede no jugar durante un año, volver y hacer creer que nunca estuvo alejado”, declaró John Stones en The Guardian tras el arranque de la Eurocopa.

A pesar de sus grandes cualidades, el central inglés no deja de tener 23 años. Como buen humano que es, comete errores, véase en la ‘foto’ del gol que Inglaterra sufrió en los cuartos de final de esta Eurocopa contra Eslovenia. Lo advertía Vieira en 2022 en los medios del Crystal Palace: “Lo que tiene que hacer es mantenerse constante con su rendimiento. Si le comparas con Harry Maguire, Maguire conoce el nivel internacional que Marc aún no”. De todas maneras, nada altera su rumbo. Guéhi es el central que rechaza la tradicional cultura del tackle y la moderna tendencia del highlight a la vez para premiar la lectura del juego y el posicionamiento. Una demostración más de que el cambio es inevitable y que, no por ello, los actuales jugadores ingleses son menos ingleses. La única tradición que abraza es su inquebrantable fe.

 


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Fotografía de Getty Images.