A la Premier League le rodean varios mitos, unas cuantas fábulas que se transmiten boca a boca y que forman un halo alrededor de esta competición. Una de ellas es que allí la mayoría de faltas no se pitan, otra afirma que el nivel medio de la liga es el mejor y por último está esa que afirma que a los entrenadores se les respeta más. Pero, ¿es cierto este último? ¿Es verdad que los clubes tienen más paciencia con sus técnicos cuando llegan los malos resultados? La verdad es que no, y la tendencia hace ver que cada temporada la paciencia será menor. Posiblemente esto se deba a dos motivos. El primero de ellos es que el fútbol actual se ha instaurado en las prisas constantes, en el resultado inmediato, e incluso a una liga más tradicional, como es la Premier, esa celeridad por el triunfo rápido ha llegado para quedarse. El segundo motivo posiblemente se deba a que los nuevos dueños de la Premier ya han dejado de ser británicos, la gran mayoría de clubes pertenecen al capital extranjero y ellos ven a sus equipos como simples negocios. Es por eso que a la mínima racha negativa decidan tomar la solución más rápida, aunque a veces poco eficaz, que es despedir al entrenador. En lo que llevamos de temporada 8 equipos han despedido a sus técnicos, apostaría a que al término de campaña se llega al 50% de los conjuntos. Por lo tanto, no os creáis ese falso mito de que en la Premier despiden menos a sus entrenadores que en otras ligas.

La aventura de Frank de Boer no pudo ser más precoz. En la cuarta jornada era despedido como técnico del Crystal Palace, no había logrado un solo punto. No le teníamos mucha fe al bueno de De Boer, ya había salido escaldado de un Inter en el que duró once jornadas. Dos meses y once días después de haber firmado con el Crystal Palace ya lo habían fulminado. Su sustituto fue el mito Roy Hodgson, un técnico que nunca ha dejado de tener novias pese a tener un currículum pobre. Los eagles están fuera de los puestos de descenso, tan solo tres puntos les separan, y tienen plantilla como para no sufrir demasiado. Parecía que a Paul Clement le irían bien las cosas esta temporada, llegó en enero de 2017 a Gales y salvó al Swansea cuando parecía imposible. Si bien es cierto que no contaba con una gran plantilla, dejó al Swansea último habiendo sumado 12 puntos en 18 partidos. Su sustituto, Carlos Carvalhal, no lo está haciendo mal. En las últimas jornadas han ido sacando buenos resultados, por ejemplo ganaron al Liverpool, pero todavía son colistas de la Premier.

La despedida de Ronald Koeman era la crónica de una muerte anunciada. El técnico holandés venía de haberlo hecho muy bien en el Southampton, pero en el Everton no cumplió las expectativas puestas en él. Tanto en la Premier como en la Europa League la imagen de los toffees ha sido desastrosa, más aún teniendo en cuenta la inversión de 202 kilos que han realizado para esta campaña. Su sustituto ha sido un viejo zorro del fútbol británico, uno al que suelen recurrir con frecuencia equipos en crisis: Sam Allardyce. El efecto apenas se ha notado ya que acumulan seis partidos seguidos sin lograr la victoria. Pobre Craig Shakespeare, nos había llegado al corazón con su apellido mágico y con la misión de ser el sustituto de Ranieri. Siete meses le duró la alegría de ser el entrenador del Leicester, pero lo cierto es que con Claude Puel las sensaciones son otras. El campeón de la Premier está séptimo, y han recuperado la mejor versión de su dupla Vardy-Mahrez.

Más de dos años llevaba dirigiendo al West Ham el croata Slaven Bilic. Durante ese tiempo ha tenido luces y sombras como técnico de los hammers, esta temporada tenía a su equipo en los puestos de descenso y con una plantilla muy por encima de las aspiraciones por mantener la categoría. Nos sorprendió que David Moyes fuera su sustituto, si bien es cierto que posee buen cartel en el fútbol británico, venía de hacerlo francamente mal en el Manchester United, Real Sociedad y Sunderland. El West Ham lleva una buena racha de resultados, de hecho están ya en la mitad de la tabla aunque a pocos puntos del descenso. Siempre nos da pena perder a Tony Pulis de los banquillos, ya es un clásico su chándal, gorra incluida, en la banda y su posterior traje elegante en rueda de prensa. Venció los dos primeros partidos de liga pero después durante los siguientes diez no pudo volver a repetir triunfo. Fue sustituido por otro viejo zorro: Alan Pardew. Su racha no es mejor: en diez partidos como técnico del West Brom lleva una victoria.

Mark Hughes era el entrenador que más tiempo llevaba en su banquillo, el del Stoke, de toda esta lista con más de cuatro años y medio. Su balance general en este periodo no es malo, aunque esta campaña estaba inmerso en una profunda crisis. Ha dejado al equipo en puestos de descenso, con una plantilla de cierto nivel y sobre todo con unas sensaciones muy negativas. El campeón de Europa con el Borussia Dortmund, Paul Lambert, será quien le sustituya. Hasta el momento tan solo ha jugado un partido de liga ante el Huddersfield y ha llevado un triunfo al frío Stoke-on-Trent. El último en caer ha sido Marco Silva. Recordaréis que cuando Koeman fue despedido del Everton el conjunto toffee se planteó pagar su cláusula. Pues bien, semanas después ha sido cesado con el Watford en décima posición. La racha de partidos no estaba siendo buena, pero no tiene mucho sentido el despido de un técnico que tenía a los hornets en media tabla y sin demasiado riesgo. Así pues Javi Gracia ha llegado al banquillo de la Premier, veremos qué tal le va en lo que resta de temporada.