Canadá está viviendo unas semanas muy especiales al ser anfitrión del Mundial masculino por primera vez en su historia. Un país que, durante los siglos XX y XXI, no ha sido de los más dominantes en materia balompédica. Pero el fútbol esconde historias que quedan debajo del polvo, detrás del telón, y que a menudo contradicen esas mismas tradiciones. En este texto vamos a contaros una de ellas, retrocediendo en el tiempo hasta los Juegos Olímpicos de 1904 de Sant Louis (Estados Unidos) para explicaros la hazaña del Galt FC, el equipo que representó al fútbol canadiense en la tercera olimpiada.
Situado en la provincia de Ontario, Galt es actualmente un barrio de la ciudad de Cambridge. Bañado por el río Grand, que le da forma a su arquitectura de piedra calcárea, la localidad es conocida además por su centro histórico, herencia de una población que fue independiente hasta que en 1973 se fusionó con las comunidades de Preston y Hespeler para formar la urbe de Cambridge. No hay que confundirla con la urbe inglesa, aunque el nombre es una prueba de la influencia británica en la historia del territorio canadiense.
Un influjo que impregna todas las esferas de la sociedad, también en el deporte. Canadá fue testimonio directo de la implementación del balompié en la segunda mitad del siglo XIX. De hecho, el primer partido que se disputó con las reglas modernas aprobadas por la Football Association (FA) de Inglaterra se jugó en Toronto en 1876, creándose poco después la Dominion Football Association, la primera asociación futbolística fuera de las Islas Británicas, fundada en la misma ciudad de Toronto en 1877. Esta, junto con la Western Football Association (WFA), fundada en Ontario en 1881, fueron las precursoras de la actual federación canadiense. De esta última asociación formaba parte el Galt Football Club, nacido en 1881 como un club amateur, formado por jugadores locales. El equipo llevaba en su camiseta los colores blanco y negro, con los que levantó los campeonatos regionales de la WFA en los años 1886, 1887, 1893, 1901, 1902 y 1903, ganándose el apodo de ‘The Porridge Eating Galt Invincibles’. Un segundo nombre que hacía referencia a los orígenes escoceses de la mayoría de los jugadores y colonos de la ciudad, para los que las gachas de avena (porridge) eran un alimento básico de la dieta tradicional. El término ‘invincibles’ remetía al récord de imbatibilidad que cosecharon en una gira que hicieron en 1903 por Manitoba (provincia ubicada en el centro de Canadá), donde jugaron 17 partidos en 25 días y terminaron invictos. Una superioridad que les dio el billete para representar a Canadá en la siguiente olimpíada, en un certamen donde el fútbol todavía tenía un alcance amateur y las naciones enviaban clubes locales para representar a sus países.
La superioridad de los jugadores del Galt les dio el billete para representar a Canadá en la olimpíada de 1904, en un certamen donde el fútbol todavía tenía un alcance amateur y las naciones enviaban clubes locales para representar a sus países
Los Juegos Olímpicos de 1904 fueron considerados los primeros de la era moderna por la introducción de las medallas de oro, plata y bronce entregadas a los tres primeros clasificados. Además, fue la primera cita olímpica que contó con deportistas canadienses. Otro dato curioso es que, aunque oficialmente el primer torneo olímpico de selecciones nacionales lo organizó la Federación Inglesa en 1908, ya en los Juegos de París 1900 el fútbol fue introducido con dos partidos de exhibición que coronaron campeón al Upton Park inglés.
Sin embargo, fue en Sant Louis donde se celebró el primer torneo futbolístico olímpico con la otorgación de los tres metales. Tres equipos lo conformaron: el Christian Brothers’College, el Saint Rose Parish y el Galt FC. Los dos primeros equipos eran formaciones locales de Sant Louis, la ciudad anfitriona,. El Christian Brothers College venía de ganar 16 títulos nacionales consecutivos entre 1890 y 1905 y, junto al Haverford College, fue el campeón de la primera edición de la Intercollegiate Soccer Football League (ISFL) en 1904-05. Por su parte, el Saint Rose Parish jugaba en torneos de iglesias y ligas parroquiales católicas de alrededor de San Louis. El reducido número de equipos presentes en el torneo se debió a las tensiones en Europa por la guerra rusojaponesa y al largo viaje que en aquella época implicaba trasladarse hasta Sant Louis, un hecho que dificultó la participación de la comunidad internacional. Como resultado, solo 12 países fueron representados en aquellas olimpíadas de 1904. De los 650 atletas que compitieron, menos de 100 eran de fuera de Estados Unidos, y alrededor de la mitad de ellos, canadienses.

Aunque los Juegos en la ciudad norteamericana empezaron en verano, los partidos de fútbol no se disputaron hasta más adelante, entre el 16 y el 23 de noviembre, en el estadio Francis Field de Sant Louis. Cada choque se dividía en dos partes de 30 minutos de duración. En el partido de apertura del 16 de noviembre, el Galt FC se enfrentó al Christian Brothers College, al que derrotó por 7-0. Destacaron las actuaciones de Alexander Hall, con un hat-trick, Gordon McDonald, que anotó dos tantos, y Thomas Taylor y Frederick Steep, que también ‘mojaron’. Con sus tres goles, Hall se convirtió en el primer jugador de la historia en marcar un hat-trick en unos Juegos Olímpicos, además de ser el primer escocés en ganar una medalla de oro. De aquel partido, el Toronto Globe destacó en su reportaje del 19 de noviembre como los canadienses compensaron un campo en mal estado haciendo múltiples pases en corto que parecían desconcertar al portero norteamericano. En el segundo encuentro, contra el Saint Rose Parish, después de una primera parte sin goles, los jugadores del Galt salieron espoleados por la arenga del capitán John B. Gourlay en el descanso y terminaron venciendo a su rival por 4-0, con goles de Taylor y Albert Henderson. De esta forma, el combinado canadiense se proclamó ganador del torneo y recibió la medalla de oro. Fue tal el acontecimiento en el país que, cuando los triunfadores regresaron a casa, 2.500 personas les esperaban en la estación de tren de Galt para recibirlos y festejar el triunfo.
El combinado canadiense se proclamó ganador del torneo y recibió la medalla de oro. Fue tal el acontecimiento en el país que, cuando los triunfadores regresaron a casa, 2.500 personas les esperaban en la estación de tren de Galt
La medalla de oro fue reconocida por el Comité Olímpico Internacional (COI), pero la FIFA no admitió el torneo olímpico de 1904 por tratarse de una competición entre clubes que no eran selecciones nacionales. Durante muchos años, el fútbol como disciplina olímpica fue la única competición donde se enfrentaban los mejores equipos y selecciones del mundo, ya que el primer Mundial no se disputó hasta 1930 en Uruguay. Un hecho que otorga mérito a aquel triunfo del Galt por abrir camino, convirtiéndolo en un referente del soccer en Canadá y en un caso de éxito que solo ha podido igualar la selección femenina con la medalla de oro conseguida en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
El Galt FC terminó desapareciendo en 1910, luego de perder el apoyo de patrocinadores y a raíz del cambio de enfoque del deporte en Canadá, que pasó a apostar por otras disciplinas como el béisbol o el hockey. Antes de decir adiós, el campeón canadiense cosechó 44 campeonatos. Un palmarés glorioso que hace todavía más inmortal su historia como pionero olímpico del balompié.



