1886. Woolwich, Londres. Entre los trabajadores de la fábrica armamentística llamada Royal Arsenal se cuece algo: el grupo proletario está decidido a formar un equipo de fútbol. Sin saberlo, están por fundar el que en la actualidad es el tercer club con más campeonatos ligueros en la historia de Inglaterra: el Arsenal FC.
En primera instancia, se le conocerá como Dial Square Football Club; y bajo esa denominación disputarán su primer partido el 11 de diciembre de ese mismo 1886. En el encuentro, aplastarán al ya extinto Eastern Wanderers por 6-0, y lo lograrán luciendo el característico color rojo en sus vestimentas. Y quizás te preguntes, ¿por qué el rojo?
Lo cierto es que, a día de hoy, hay innumerables equipos de fútbol que lucen este tono. Tan solo en Premier, al Arsenal ya lo acompañan otros seis clubes con diferentes indumentarias rojas: Liverpool, Sunderland, Brentford, Nottingham Forest, Manchester United y Bournemouth (combinado con el negro). El motivo que llevó a los ‘gunners’ a decidirse por ese color, sin embargo, es especialmente curioso.
A día de hoy, hay innumerables equipos de fútbol que lucen de rojo. Pero el motivo que llevó a los ‘gunners’ a decidirse por ese color, sin embargo, es especialmente curioso
Antes de que el club se tornase profesional, hubo un hecho que marcó la historia de la entidad y que hay que tener en cuenta. A aquel equipo compuesto por trabajadores del sector armamentístico se le incorporaron tres nuevas piezas procedentes del Nottingham Forest, fundado hacía más de dos décadas: Fred Beardsley, Bill Parr y Charlie Bates. Como en aquel entonces no había dinero suficiente para comprar equipaciones, los nuevos fichajes llevaron con ellos las camisetas rojas con las que habían jugado para los ‘tricky trees’. El entonces Dial Square no desaprovechó la oportunidad de ahorrarse unos billetes, y decidió elegir el mismo color para el resto de estas prendas de sus jugadores, teniendo que comprar tres camisetas menos gracias a los recién llegados de Nottingham.
Todo aquello resultó en una primera equipación que constaba de una casaca de manga larga con cuello y tres botones en la parte superior de la prenda, teñida con un color rojo más oscuro del que luce actualmente el Arsenal (similar a su mítica camiseta granate del curso 2005-06). La acabaron acompañando en aquellos primeros compases unos pantalones blancos; y completando la vestimenta, unas medias de lana azules con aros también blancos. En el caso del guardameta, tan solo se diferenciaba del resto de sus compañeros por su parte superior: un jersey color crema.
La belleza del atuendo del Arsenal habla por sí sola, y ya lo hacía en aquel entonces. El equipo mantuvo la equipación descrita anteriormente durante varias décadas, llegando a lucirla en su primera temporada en Highbury (1913-14). Pero varios años antes, los londinenses, que habían ‘robado’ el diseño de sus camisetas al Forest, influenciaron a otros equipos en este mismo sentido. Así sucedió con el Sparta de Praga, cuyo presidente, Dr. Petric, visitó Londres en 1906 y vio jugar en directo al entonces Woolwich Arsenal. El alto cargo del club checoslovaco se enamoró de aquel color y lo implementó en su equipo, manteniéndolo hasta la actualidad.
Pese a todos los hitos que ha logrado y el largo camino que ha recorrido desde su nacimiento, el Arsenal ha resistido las alteraciones estéticas que ha traído el fútbol moderno
Pero estas no son las únicas anécdotas que nos deja la relación del Arsenal con su vestimenta. Hoy día, en la camiseta de los ‘gunners’ también puede apreciarse el color blanco en sus mangas; y lo cierto es que el motivo tampoco te va a dejar indiferente. El culpable de ese detalle fue Herbert Chapman, uno de los entrenadores que más han influido en la táctica de este deporte. En su paso por el club del norte de Londres también dejó huella por su gusto estilístico, aunque en realidad existen dos versiones del caso en cuestión: una explica que, en un partido disputado en Highbury, Chapman se fijó en el outfit de un aficionado, compuesto por un polo blanco con un jersey rojo sin mangas encima. La otra leyenda cuenta que el técnico inglés era aficionado al golf, y compartía ratos jugándolo junto al caricaturista Tom Webster, quien al practicar este deporte vestía de forma similar al aficionado que vio Chapman en aquel encuentro. Sea como fuere, aquel matiz acabó determinando lo que ha sido la casaca del Arsenal durante exactamente un siglo.
Su inconfundible cañón como escudo, referencia a sus orígenes, apareció por primera vez en 1967, en la parte izquierda del pecho. Pese a sufrir diversos cambios, este símbolo siempre ha estado presente como máximo emblema de la entidad, evolucionando al igual que lo ha hecho su vestimenta. A finales de los 70, una marca de ropa aparecía como pionera en el diseño de las equipaciones del club: Umbro; y en 1981 también contarían con su primer patrocinador de la historia: JVC, empresa japonesa de dispositivos electrónicos.
Sin embargo, pese a todos los hitos que ha logrado la entidad y el largo camino que ha recorrido desde su nacimiento, el Arsenal ha resistido las alteraciones estéticas que ha traído el fútbol moderno y jamás ha olvidado sus raíces; logrando mantener el rojo en su camiseta de local. Gracias a ello, ha conseguido hacer memorables incontables equipaciones durante sus 139 años de historia.
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Fotografía de Getty Images.


